Escuela rural fue
saqueada
¿Se imagina correr riesgos para robar
yeso, libros y crayolas? Al parecer resulta
divertido... o rentable. Por eso saquean
escuelas rurales
- Santa
Ana
- Wenceslao
Martínez
- El Diario
de Hoy
Tres hurtos en escuela por semana, reporta la
Fiscalía General de la República
en Ahuachapán y Santa Ana. Los
sonsonatecos son mucho más afortunados.
Contabilizan un caso cada dos semanas.
El Lic. Wilfredo Colón, de la Unidad
de Procuración de la Fiscalía,
explicó que uno de los casos que refleja
lo que ocurre en la mayoría de escuelas
se produjo el viernes anterior en la escuela
rural del cantón Tapacún, en
Atiquizaya, Ahuachapán.
En este sitio, los desconocidos ingresaron y
robaron material didáctico, colecciones
de libros de consulta, uniformes deportivos,
crayolas, yeso y otros.
Nadie vio nada y hasta la fecha no se ha
establecido el destino que dan a los
artículos robados.
El informante expresa que la mayoría
de hurtos a centros de estudio son similares: se
cometen entre viernes y domingo, aprovechando
que no hay vigilancia en los sitios, se llevan
material didáctico y se desconoce
quién compra lo robado.
Por gusto
Hace varios años, el Ministerio de
Educación suprimió las plazas de
vigilantes o conserjes en los centros de
estudio. Esto es aprovechado especialmente por
las "maras" para ingresar y cometer sus
fechorías.
En numerosas ocasiones, padres de familias y
docentes de distintas escuelas han solicitado a
las autoridades superiores que se habiliten de
nuevo las plazas, pero no les atienden.
La PNC, en pocas ocasiones, ha logrado
reducir los índices de saqueos, por lo
que la desesperación de padres de familia
y docentes en grande, ya que, por lo general,
deben impulsar actividades para recaudar fondos
y reponer lo que se roban. Pero hay centros de
estudio, como el Alejandro de Humboldt, en
Ahuachapán, que han sido saqueados
decenas de veces.
"Se pierde más que si se pagara un
vigilante, pero en Educación no
entienden", lamenta una madre de familia.