Fabricante
de llantas ocultó información
Congresistas atacan a
Firestone
El Washington Post reveló que
Firestone y Ford decidieron no informar sobre el
defecto de sus llantas a las autoridades
federales, tras deliberar que era necesario, en
1999.
Washington
(EFE).- Las compañías Firestone
y Ford fueron acusadas ayer, miércoles,
por congresistas estadounidenses de no alertar a
tiempo a los consumidores y de "taparse las
orejas" sobre los defectos en varios modelos de
neumáticos que han causado 88 muertos en
EEUU.
En una audiencia dedicada a analizar las
circunstancias que han rodeado a la retirada de
algunos modelos de neumáticos Firestone,
el republicano Richard Shelby, presidente del
Subcomité de Transporte del Senado,
indicó que la gente en situación
de hacer algo no ha escuchado a tiempo la alarma
desatada.
"No sé si hay pruebas suficientes para
demostrar quién fracasó en
responder antes, pero desde luego parece que
varios actores cruciales estaban
tapándose las orejas", aseguró
Shelby.
El diario "The Washington Post"
aseguró ayer que Ford y Firestone,
propiedad de la japonesa Bridgestone, debatieron
en marzo de 1999 la posibilidad de notificar a
las autoridades de EEUU la retirada de llantas
acordada en Arabia Saudí.
Al final, informa este diario, las dos
compañías acordaron reemplazar las
ruedas sin comunicárselo a las
autoridades federales estadounidenses.
Billy Tauzin, presidente del Subcomité
de Protección de los Consumidores de la
Cámara de Representantes, se
refirió ayer a esta información en
la audiencia del Congreso, en la que se
exhibieron algunas de las ruedas
defectuosas.
Temor a represalias
Tauzin afirmó que "uno de los motivos
para no retirar las ruedas, pero hacer que Ford
asumiese la responsabilidad, era la
preocupación de Firestone de que eso
provocaría una iniciativa del
Departamento de Transporte en EEUU".
Además, otros informes de prensa
aseguran hoy que Firestone recogió datos,
entre 1997 y 1999, sobre un posible problema de
seguridad en los mismos modelos de
neumáticos que fueron retirados del
mercado el mes pasado.
La congresista demócrata Barbara
Makulski (Maryland) se preguntó por las
razones por las que los consumidores
estadounidenses no fueron avisados sobre los
defectos en los neumáticos, pese a que en
otras partes del mundo estaban siendo
reemplazados.
"Esta crisis ha demostrado por qué se
precisa la supervisión y la
regulación para garantizar la seguridad
del público", afirmó Makulski,
para quien "los consumidores estadounidenses
precisaban tener una información mejor y
oportuna sobre la seguridad de esos
productos".
Firestone anunció el pasado 9 de
agosto la retirada voluntaria del mercado de 6,5
millones de neumáticos, entre los que se
encuentran los utilizados habitualmente por los
vehículos del modelo Explorer de
Ford.
Sólo los Ford Explorer
La Administración Nacional de
Seguridad en las Autopistas de Estados Unidos
había comenzado a investigar en mayo
pasado una serie de accidentes similares
sucedidos con los Ford Explorer.
Ante la audiencia en el Congreso
compareció el director general de
Bridgestone/Firestone, Masatoshi Ono, quien
aceptó su "completa responsabilidad"
sobre los sucesos, que han causado 88 muertos,
algunos de ellos después de que se
produjese el anuncio de la
compañía.
Sin embargo, el ejecutivo japonés se
confesó incapaz de detallar la causa de
los fallos detectados en los
neumáticos.
"Desgraciadamente, no puedo dar una
conclusión en este momento.Sin embargo,
tienen mi palabra de que seguiremos
(investigando) hasta que se sepa la causa",
indicó Masatoshi Ono.
El director general de Firestone
aseguró además que los accidentes
mortales en automóviles con
neumáticos de esta marca son "causa de
gran preocupación" para la empresa y para
sus 35.000 empleados norteamericanos.
El Congreso estadounidense celebrará
tres audiencias, en el Senado y la Cámara
de Representantes, sobre los neumáticos
defectuosos de Firestone.
Con anterioridad, Helen Petrauskas, la
encargada de seguridad en esa
compañía, afirmó que Ford
empezó a investigar posibles defectos en
las llantas en el momento en que comenzó
a reemplazar los neumáticos en otros
países.
Según Petrauskas, los análisis
fueron realizados en condiciones "severas", pero
"no se encontró ningún
defecto".