Jueves 7 de septiembre


Ministerio Espiga
La libertad de los hijos de Dios
Por el padre Eugenio Hoyos
E-mail: hoyos@laola.net

Tantas veces con nuestros hermanos inmigrantes centroamericanos hemos estado en las escalinatas del Congreso de los Estados Unidos, en Washington, peleando por los derechos de ellos y pidiendo una amnistía general. Porque muchos de estos inmigrantes piden también que se les dé una oportunidad en este gran país.

Tenemos tantos ejemplos de luchadoras y otras personas que defienden los derechos humanos. Hoy valdría la pena recordar a Martin Luther King, uno de los más grandes líderes que han iluminado este planeta. Dio la vida por sus ideales de justicia, hermandad y libertad. Fue un creyente convencido, que sólo vivió para amar y servir.

En su último discurso, antes de ser asesinado en 1968, dijo cómo quería ser recordado: "Yo digo que en mi funeral se diga que siempre traté de servir a los demás. Que se diga que Martin Luther King trató de amar a todas las personas. Quiero que se diga que durante mi vida busqué alimentar al hambriento y vestir al desnudo; quiero que en ese día se diga que traté de visitar a los que estaban en prisión y que traté de amar y servir a la humanidad".

Y así fue. Luther King aprobó con creces el examen del amor del Evangelio, que fue su norma de vida. Por eso la muerte fue para él una liberación tal como se lee en su tumba: "Libre al fin, libre al fin. Gracias, Dios Omnipotente, soy libre al fin".

Por eso tú pregúntate, ¿eres libre? ¿Eres libre de los vicios? ¿Eres libre del mal genio? ¿Eres libre de las drogas? ¿Eres libre del pecado? ¿Te has liberado de las maras y las pandillas? ¿Eres un joven lleno de vida y optimismo, que busca la salud del alma?

El Reino de Dios

Un amigo mío fue a visitar a un célebre pintor en Toledo y lo encontró sentado en su cuarto, con las cortinas cerradas.

-¿Por qué no sales a tomar el sol? -- le preguntó.

Y el pintor le respondió: "Ahora no. No quiero perturbar la clara luz que brilla en mi interior".

¿Acaso hemos entendido lo que Jesús quiso decir: "El Reino de Dios está dentro de vosotros"?

Así que busquemos a Dios en nosotros, para que salgamos a anunciar el Reino de Dios a todas las criaturas, con amor, pero más que todo a anunciar que nuestra Iglesia está con un Jesús vivo, un Jesús alegre y un Jesús joven.

Piensa positivo y llénate de esa luz blanca que es el Espíritu Santo. Mucho ánimo.

¡Busca a Dios y piensa positivo!


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