Las cabecitas de
plata
El grupo artístico de danza del
Asilo Sara está formado por un grupo de
ancianos internos desamparados, quienes bailan
con mucho entusiasmo al ritmo de canciones
tradicionales y de marimba.
- Ricardo
Guevara
- El Diario
de Hoy
- Fotos
EDH/Alex Sanabria
En
el marco de las celebraciones del mes de la
independencia, en las Instalaciones del
Instituto Salvadoreño de
Rehabilitación de Inválidos
(ISRI), en San Salvador, se presentó el
grupo artístico del Asilo Sara.
Usando vestimenta folclórica, a
través de la cual resalta la personalidad
y la simpatía de las integrantes, las
siete señoras de la agrupación,
cuyas edades oscilan entre los 60 y los 90
años, se preparan para iniciar su
participación.
Blusas y faldas con revuelo blanco, sandalias
abiertas, binchas de colores en la cabeza,
collares, escapularios y una rama de flor de
izote en sus manos, elaboradas por ellas mismas,
formaban parte de su vestuario.
"Ellas son muy famosas en todas las
dependencias del ISRI, y son conocidas
cariñosamente como 'las cabecitas de
plata', ya que la mayoría tiene el
cabello cano", dice la señora Rosa
Nohemí Siliézar Erroa, quien se
desempeña como maestra de danza del
grupo.
Al compás de la melodía "La
flor de izote", las bailarinas danzaban al ritmo
de la música, moviendo sus manos hacia
arriba y hacia abajo. Durante esos momentos
dejan a un lado la artritis, la sordera y los
problemas de visión propios de la
edad.
Al finalizar su actuación, en la que
sobresale su sincronía y la soltura en el
baile, el grupo es despedido con aplausos del
público, formado por empleados y usuarios
del ISRI.
Legado artístico
A mediados de la década de los
ochenta, algunos miembros del centro tuvieron la
idea de formar un grupo artístico en la
institución, con el objetivo de mantener
activos a los ancianos (participan algunos
hombres, pero de manera esporádica).
"Nosotros tenemos un programa de
rehabilitación geriátrica a
través del cual se cuida la salud
física y mental de los internos, y una de
esas alternativas es el entretenimiento a los
ancianos por medio de la danza", afirma el
doctor José Antonio Velásquez,
director del Asilo Sara.
En los últimos años han
pertenecido al grupo varias ancianas, quienes
han dejado su lugar a otras integrantes, debido
a problemas de salud o porque han fallecido.
Para agregar nuevos miembros se hacen
preselecciones entre los abuelitos para
descubrir quiénes tienen habilidades para
el baile.
"Aquí no importa la edad, ya que solo
se requiere de mucho entusiasmo,
dedicación y un poco de dedicación
para someterse a los ensayos", señala la
señora Siliézar Erroa, quien
añadió que a veces realizan
presentaciones en otras dependencias del
ISRI.
Ensayos
constantes
Todos los días, por espacio de una
hora, las abuelitas que forman parte de la
agrupación deben someterse a una jornada
de entrenamientos, practican ejercicios lentos,
hacen aeróbicos y escuchan
música.
Según la señora de Erroa, la
rutina la realizan de acuerdo a las
características propias de los ancianos;
todo se hace con medida y sin que
efectúen ningún sobreesfuerzo
físico o mental, afirma.
"Aquí da gusto observar a las personas
de la tercera edad bailando 'El carbonero', la
danza de 'los emplumados' de Cacaopera y el
'pregón de los nísperos'.
Aquí todos se ponen muy alegres, ya sea
que participen en el baile o no", dice
doña Rosa Nohemí, quien afirma que
una de las limitantes que poseen en su labor es
la falta de casetes con música
folclórica o de marimba, así como
de vestuario y de maquillaje.
A pesar de estos problemas, los integrantes
del grupo artístico ponen su mejor
esfuerzo en las presentaciones que realizan,
recordando en cada movimiento sus años de
juventud.
Voz de las artistas
María Julia Rodríguez de
Rosales, 89 años, originaria de San Pedro
Perulapía, Cuscatlán
"Desde que era joven siempre me gustó
andar en las fiestas y bailar todo tipo de
música, por eso ahora que estoy mayor no
pierdo la costumbre de mantenerme activa".
Bertila Orantes Corado, 82 años,
originaria de Las Chinamas,
Ahuachapán
"Hace un año que formo parte del grupo
de danza de la institución y una de las
melodías que más me gusta bailar
es la 'calandria' de Pedro Infante".
María Isabel García, 56
años, originaria de Santa Tecla
"Yo soy una de las fundadoras del grupo, ya
que siempre me ha gustado bailar al ritmo de las
marimbas y que la gente me aplauda".