Martes 5 de septiembre


Estupidez sobre ruedas

A mí no me lo tienen que contar porque yo lo he visto en múltiples ocasiones...

Daniel Rucks del Bo
E-mail:
drucks@elsalvador.com

Me toca pasar en horas nocturnas por la bendita avenida Jerusalén y su nueva calle paralela (Paradójicamente, la que antes solía ser la calle del tuerto, pero esa es otra historia) y los veo... jóvenes producto de nuestra estereotipada sociedad de consumo mezclada con los valores del arraigado machismo latinoamericano y el microchip de la estupidez en el cerebro (o el espacio que éste debería ocupar) haciendo sus habituales competencias en carros de lujo en medio de la madrugada.

El proceso es así... se toman la calle, eligen un tramo corto, se ponen ambos carros a la par y uno de los dos conductores hace señal con los dedos, cuenta uno, dos, tres y arrancan...

Siempre se hacen acompañar de copilotos, no porque los necesiten, sino porque todo acto de soberbia estupidez debe tener testigos... si no, qué caso tienen ganarle a un fulano o mengano de cual... si no hay nadie viendo.

Cuando manejo y me topo con estos casos, pito porque me bloquean la calle, algunos que tienen el microchip de la estupidez de tamaño más reducido, se dan cuenta de que estorban y te dejan pasar, otros, cuyo microchip es más caro y completo te ignoran y desarrollan sus carreras. ¿De quién es la culpa?

Fíjense que no es de la PNC, ellos ponen controles y la situación aminora, pero se sigue dando en las otras calles paralelas donde no retén...

La culpa es de la total falta de cultura y educación, porque ésta ocupa en el cerebro el mismo espacio del microchip de la estupidez y no deja que la doña Cultura entre.

¿Por qué tenemos nosotros los salvadoreños este microchip y no lo tienen en Suecia?. Es problema de nuestro entorno educacional, esto sucede en las "buenas familias" de nuestro país, que proveen a jóvenes impúberes mentales de vehículos pero no de las normas de moral y ética que se debe observar al manejar... en fin, es una progresiva y preocupante falta de valores morales y atención a la palabra de nuestro Señor que nos habla muy claro acerca de la soberbia y arrogancia como pecados.

Paradójicamente, a toda esta gente que tienen el microchip de la estupidez me la encuentro en misa cada domingo, como tratando de no dejar dudas de que Dios avala sus acciones.

Ya ha muerto mucha gente, algunos que tienen el microchip y otros pobres inocentes que eran automovilistas circunstanciales como yo...

No sé si a usted, pero a mi este deterioro de valores básicos me preocupa...


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'00] [Portada] [Planeta Alternativo]


Copyright 1995 - 2000. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com