Martes 5 de septiembre


Árbol cae en unidad de salud

Durante muchos años, el árbol fue refugio de quienes buscaban protegerse del sol y la lluvia. Ayer amaneció sobre el edificio de la unidad de salud

El Diario de Hoy

Muchos estudiantes del Instituto Nacional de San José Guayabal no fueron a clases ayer. Pero lo hubieran preferido al resumir el cansancio, rasguños en la piel y ampollas en las manos que sufrieron luego de remover escombros en la unidad de salud local.

Casio la mitad del edificio resultó destruida luego de que un enorme árbol de castaño cayera sobre la estructura. Al parecer, sus raíces estaban podridas. La fuerte lluvia y los vientos que algunos vecinos calificaron como "un tornado" se encargaron de derribarlo.

Muchos vecinos veían incrédulos en las primeras horas de la mañana, el edificio. Otros que llegaban en busca de atención médica, se entretuvieron en presenciar los trabajos de remoción de escombros, y otros, con más urgencia, se trasladaron a Suchitoto a buscar servicios médicos.

Los daños

La caída del árbol puso fin a los servicios de odontología, medicina general, preparación de pacientes, parte del archivo, sala de espera y área de cómputo. Todo se encontraba en el sector destruido. También se dañaron de forma irreparable el sistema de alarma y el eléctrico.

Algunos casos de especial urgencia fueron atendidos en una clínica improvisada en el interior de la ambulancia de la institución. En las aceras cercanas, las enfermeras y médicos trataban de asistir a otros pacientes.

El funcionario lamentó que ocurrieran estos problemas que, a su juicio, se pueden prevenir. Recuerda que, hace un año, pidieron al Ministerio del Medio Ambiente la autorización para talar varios árboles que representaban peligro. En esa ocasión derribaron ocho. Sin embargo, el que estaba cerca de la unidad de salud no fue cortado. Antes una enorme rama se había caído y, por fortuna, no causó daños.

Quienes siempre buscan medicinas y estetoscopios, cambiaron ayer su rutina. Hacía falta transporte para llevar a muchos pacientes a Suchitoto. No había motosierras para talar el árbol derribado. Médicos y enfermeras buscaban ayuda.

Algunos enfermos se negaron a viajar a Suchitoto, por considerar que perderían todo el día en recibir asistencia. Otros no fueron por falta de dinero para desplazarse.

El único apoyo inmediato que recibieron en la unidad de salud fue del Instituto Nacional local, cuyos alumnos se esforzaron por rescatar parte del mobiliario y equipo dañado.

El director del centro asistencial gestionaba el préstamo de tiendas de campaña para brindar atención mientras el edificio es reparado.

Isabel Martínez, una vecina del lugar, lamentó la falta de reacción de las autoridades locales, de los Comités de Emergencia Departamental y Municipal. Pero especialmente del Ministerio del Medio Ambiente.

"Claro que los árboles son útiles. Pero a veces se convierten en un peligro que se debe tomar en cuenta", indicó. Otros pobladores pidieron al Ministerio de Obras Públicas que verificara las condiciones de otros árboles en carreteras y zona urbana para evitar nuevas desgracias.


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