Desde
Francia
Vietnamizar a Colombia:
¿mito o
realidad?
Por
Pascal Drouhaud
Desde
que el presidente Andrés Pastrana
definió el marco global de su
acción política y para el
diálogo de paz con los guerrilleros,
surgió la idea de una posible
"vietnamización" de Colombia.
La visita que efectuó el presidente
Bill Clinton realizó a Cartagena y el
apoyo de Estados Unidos hace que nos formulemos
la siguiente pregunta: ¿Hay riesgos de la
internacionalización de la violencia
interna que vive ese país a causa del
"Plan Colombia"?
"El Plan Colombia para la paz, la prosperidad
y el fortalecimiento del Estado" tiene la
ambición de proponer a Colombia la
reconstrucción tanto del Estado como de
la sociedad. Dice: "las debilidades de un
Estado, que todavía involucrado en un
proceso de consolidación han sido
agravadas por los fuerzas destabilizadoras del
narcotráfico".
Para salir de esta situación, el
presidente Pastrana propone lo que llama "10
estrategias":una económica, cuando
Colombia cuenta con una tasa oficial de
desempleo de 20% de la población activa;
fiscal y financiera, que adopte medidas de
austeridad; en favor de la paz ; para la defensa
nacional, para restructurar las fuerzas armadas;
una judicial y de derechos humanos;
antinarcóticos; para el desarrollo
alternativo; para la participacion social; para
el desarrollo humano y una para la defensa del
papel internacional de Colombia.
La realización de este plan
está cifrada a unos $7 billones: el
Estado colombiano cuenta con $1,326 billones de
los Estados Unidos. Espera una suma equivalente
de la Unión Europea, la diferencia
sería completada por el propio
Estado.
Paquete de ayuda
El paquete de ayuda estadounidense propone un
desembolso de $600 millones en el transcurso de
los próximos dos años, para ayudar
a entrenar y equipar dos batallones
antinarcóticos que actuarán en el
Sur de Colombia, para proteger la policía
nacional en el desarrollo de sus misiones de
combate. El programa también suministra
30 helicópteros Blackhawk y 33 Huey. El
paquete cuenta también con una ayuda a la
asistencia humanitaria, en favor de los
desplazados, por ejemplo. Pero, es la asistencia
militar la que capta la atención de la
comunidad internacional.
Las FARC consideran este plan como una
declaración de guerra, que obstaculiza el
diálogo de paz.
Cuando llegó al poder, Pastrana
planeó lograr la paz en el marco de un
cese del fuego ilimitado. Este esquema no se
pudo concretizar: los terroristas de las FARC y
el ELN siguieron los combates, mientras hablaban
de paz. Sin embargo, Pastrana fue más
allá y demostró su vocación
de paz al declarar las "zonas de
distención".
Pero el narcotráfico tiene una fuerza
destructora con cientos de billones de
dólares que percibe cada año. Para
la seguridad de los Estados Unidos es
prioridad
tomar cartas en el asunto cuando sabe que
más del 70% de la cocaína
consumida en su territorio proviene de
Colombia.
Angulos diferentes
Para la Unión Europea, el
narcotráfico es el problema de base. Pero
su visión es diferente: impulsada por
Francia, establece un lazo entre los
países productores y los consumidores,
involucrándolos en la lucha contra este
flagelo. Para los europeos, este combate no debe
ocultar la defensa de los derechos humanos de
los pobres, los desplazados. Para los Estados
Unidos, la prioridad consiste en bloquear y
parar la producción de drogas.
La idea de "vietnamización" de
Colombia no es válida. Porque en Vietnam,
la guerra era ideológica. En Colombia, es
un combate contra el Estado, al que le quieren
quitar legitimidad, con grupos que tienen
cuantiosos recursos provenientes, entre otros,
del narcátrafico y los secuestros.
Estados Unidos considera que es prioridad
apoyar a Colombia y revitalizar un Estado
debilitado por la agresión terrorista,
por las flaquezas económicas y por el
accionar de los capos de la droga.
El Plan Colombia, por estas razones es todo
lo contrario de un vietnamización: su
objetivo es evitar el deterioro de un Estado
independiente y soberno.