Corte
Centroamericana no intervendrá en
diferendos
C.A. no tiene como
solventar
La Corte Centroamericana de Justicia no se
mezclará en las disparidades comerciales
del istmo. Su abstención es necesaria
para que Costa Rica y Guatemala acuerden con sus
vecinos un mecanismo de solución de
diferencias administrado por una instancia
independiente
- Guadalupe
Trigueros
- El Diario
de Hoy
Por
cuarto año consecutivo,
Centroamérica sigue sin tener un
mecanismo de solución de diferencias.
Los cinco ministros de Economía han
acordado que no intervenga la Corte
Centroamericana de Justicia, pero aún no
llegan a un consenso sobre qué tipo de
institución debe crearse para que
administre el referido mecanismo.
Costa Rica y Guatemala alegaron que si la
Corte Centramericana interviene, no
acatarán ninguna resolución de ese
organismo, porque no suscribieron el Protocolo
de Tegucigalpa que le dio origen.
Los ministros de los países que
sí se suscribieron dieron la razón
a sus vecinos y acordaron que la Corte
delegará al Consejo de Ministros de
Comercio (Comieco) la función de crear
una instancia adecuada.
"Lo que sucede es que Guatemala y Costa Rica
no son paises miembros de la Corte; no estamos
bajo su jurisdicción.
Por eso estudiamos un mecanismo para que la
Corte Centroamericana delegue esa función
a otro órgano constituido por Comieco,
para que todos funcionemos...", concretó
el ministro de Economía de Guatemala,
Eduardo Weymann.
Recordó que ya son cuatro años
en la misma búsqueda, sin resultados
definitivos. Según dijo, el Comieco tiene
hasta el 27 de septiembre, para presentar la
mejor propuesta.
¿Con o sin Corte?
Al parecer, la intervención de la
Corte Centroamericana de Justicia podría
dejarse como última instancia. No se
desliga totalmente, según se desprende de
las declaraciones de Norman Caldera, Ministro de
Economía de Nicaragua:
"En el sistema internacional, la Corte de
Justicia de la Haya es la que tiene la
última palabra en los juicios en
cualquier tema, pero los mecanismos
administrativos se agotan antes de llegar a la
Corte. Entonces, lo que estamos buscando es una
solución de esa naturaleza, con el fin de
obviar las dos posiciones encontradas (la de
Guatemala y la de Costa Rica)."
Y lo mismo piensa el Ministro de
Economía de El Salvador, Miguel Lacayo,
quien se limitó a comentar que "aunque
sean decisiones del Comieco, la Corte va a
apoyar el proceso".
Nicaragua, El Salvador y Honduras
suscribieron el Protocolo de Tegucigalpa para
dar origen a la Corte, por lo que el sentimiento
de respeto a ese compromiso sigue latente entre
estos países. Por ejemplo, Caldera
recalcó que su país "está a
favor de que se respete la institucionalidad de
la Corte", e inmediatamente
añadió: " pero la Corte tiene
facultad de delegar, esperaria que no haya
posibilidad de reformar el Protocolo de
Tegucigalpa".
Su homólogo hondureño, Oscar
Kafatti, sostiene la misma versión e
insiste en que lo mejor es que la Corte delegue
la administración del mecanismo de
diferencias al Comieco.
Los cinco países están de
acuerdo en ello y esto es un avance para el
proceso, pero pudo optarse por una vía en
la que la Corte ni siquiera delegara al Comieco
el manejo del mecanismo referido, como
seguramente lo propuso Costa Rica, cuando dijo
preferir una vía similar a la de la OMC,
donde las partes en conflicto comercial acuden a
tres etapas: consultas bilaterales, contacto a
nivel ministerial y el arbitraje, en
última instancia.
Guatemala prefería lo mismo, ya que
según el ministro Weymann "se busca una
instancia ágil y que respete el marco
jurídico de cada país; esa pudiera
ser creada por los propios gobiernos, lo que
sucede es que Guatemala y Costa Rica no son
países miembros".
Para Guatemala, esa instancia podría
ser una de tipo adhoc o una en la que participen
los viceministros de economía de la
región, permanentemente. Y, el mecanismo
podría ser un acercamiento a las
autoridades, luego a los ministros y por
último un arbitraje. "Pero la idea es
quedarse en Comieco", concluyó
Weymann.
Los cuatro ministros se reunieron la semana
pasada en San Salvador para firmar un convenio
para la promoción de las pequeñas
y micro empresas. El titular de Costa Rica no
estuvo presente, por compromisos anteriormente
adquiridos en su país.