- Sistema
Regional de Información para la
Niñez
- Propiciando acciones
en favor de la niñez
- Lourdes
Rodríguez de Flores*
Hace unos días nuestro país
tuvo el privilegio de ser sede de la "Primera
Reunión de Primeras Damas de
Centroamérica y República
Dominicana", un encuentro motivado por mi
particular interés en realizar acciones a
favor de la niñez, que, como lo he
expresado en algunas oportunidades, no
sólo son el futuro sino también
nuestro presente.
Producto de la reunión ha surgido el
compromiso de los países participantes de
impulsar un mecanismo denominado "Sistema de
Información Regional para la Infancia y
Adolescencia", una herramienta de moderna
tecnología a través de la cual se
podrá conocer la situación real de
la niñez y adolescencia en la
región para lograr una mejor
orientación de las políticas y
planes nacionales.
El Sistema también propiciará
la realización de acciones concretas para
garantizar la protección y el desarrollo
integral de la niñez y adolescencia,
especialmente para aquellos en situación
de riesgo, discapacidad y exclusión
social.
La creación de este mecanismo de
recopilación de datos
estadísticos, no es un simple avance
tecnológico que los países se ven
obligados a tener; al contrario, es un medio por
el cual se fomenta la comunicación
permanente entre los organismos públicos
y privados rectores de los programas de este
importante grupo poblacional. Nos
permitirá prevenir, identificar y buscar
soluciones a los problemas como la falta de
identidad, el maltrato infantil, el
tráfico de niños, niñas y
adolescentes, el trabajo infantil, la
explotación sexual y comercial, y el uso
y abuso de drogas entre otras.
El compromiso ha sido asumido y estamos con
la mejor voluntad de avanzar a pasos largos para
que en el corto plazo, los niños y
niñas, no sean números en las
estadísticas de problemas que les
acechan.
Para orgullo nuestro, el Sistema de
Información para la Infancia ( SIPI), que
funciona en el Instituto Salvadoreño de
Protección al Menor (ISPM), fue el modelo
que inspiró a siete países
presentes en la reunión, para asumir tan
grande compromiso. Para suerte de nuestros
países, no estamos solos en este
proyecto, pues el Instituto Interamericano del
Niño (IIN), una institución de la
Organización de Estados Americanos (OEA),
está respaldando y apoyando
técnicamente a cada uno de los gobiernos,
para que, así como lo ha hecho en El
Salvador, nuestros vecinos regionales promuevan
estos mecanismos de orientación lo antes
posible.
El Sistema de Información Regional nos
guiará para que las alarmantes
estadísticas de problemas sociales
experimenten reducciones y cambios
positivos.
Llama la atención, por ejemplo que el
95% de los abusadores infantiles, fueron ellos
mismos abusados durante su niñez; que el
95% de las prostitutas fueron abusadas
sexualmente; que el 80% de los que abusan de
drogas y el alcohol fueron también
abusados de niños, y que el 78% de la
población en prisiones fue igualmente
abusada durante su niñez. A juzgar por
esas estadísticas del Fondo Mundial para
la Dignidad del Niño, simplemente nos
están indicando que si llegamos a poner
fin al abuso de los niños,
estaríamos contribuyendo a resolver
muchos de los problemas que enfrentan nuestras
sociedades.
El Salvador, al igual que casi todos los
países del mundo, firmó y
ratificó la Convención sobre los
Derechos del Niño en 1990 y ese
compromiso de Estado no escapa de nuestra
memoria, al igual que los problemas que
diariamente observamos y que afectan el adecuado
desarrollo de los niños y niñas.
Estos dos aspectos tienen prioridad en mi agenda
y por ello continuaré impulsando acciones
por el bienestar de los niños, nuestro
presente.
El Salvador es un país de
población joven y por ello es una
prioridad no sólo para mí como
Primera Dama y Secretaria Nacional de la
Familia, sino también para el Gobierno,
pues sabemos que la infancia y adolescencia no
pueden seguir esperando. Estamos trabajando con
la firme convicción de realizar acciones
que promuevan la prevención de sus
problemas psico-sociales, fortalecer sus valores
con nuestros propios ejemplos y modificar los
mecanismos tradicionales de atención
directa por los de atención integral para
su salud, su educación y su bienestar en
general.
Este primer gran esfuerzo regional nos da
pauta para estar orgullosos, pues nos abre el
camino hacia la ambiciosa meta de cualquier
nación: entregarse al rescate de quienes
más nos necesitan. La inversión en
la niñez y adolescencia requiere
voluntad. Sepan, queridos salvadoreños,
que me interesa demostrarles, con hechos, que mi
voluntad existe.
*Primera Dama de la
República.