- Palabras
- Nueva Orleans nunca
duerme
- Carlos
Balaguer
En un bar del barrio francés de Nueva
Orleans, un letrero en la pared dice: "El chiste
de vivir es gozar cada momento". Fue Epicuro, un
griego de Atenas, discípulo de
Jenócrates, quien predicaba que el placer
era el fin supremo del Hombre o Humanidad, y que
hacia ello debían tender nuestros
esfuerzos.
A causa de la falsa interpretación
moral que los modernos puritanos han dado a su
doctrina, se ha tomado como un libertino a aquel
filósofo de ejemplar continencia. Muy
lejos de poner el goce de los sentidos como un
derecho a la felicidad, de la misma forma que la
práctica de la virtud que conlleva a un
goce espiritual.
Se dice que Nueva Orleans, donde
tranquilamente podemos salir con nuestra copa a
la calle, porque no hay pillaje y toda la ciudad
está eternamente de fiesta. De hecho, el
bullicioso barrio francés está a
unlado del cementerio, como un desafío a
la muerte, a la felicidad y a la fugacidad de la
vida. Al fin hermanas son la vida y la muerte,
como la vigilia y el sueño. Por eso Nueva
Orleans nunca duerme; para que el sueño y
la fiesta no terminen...