Entregan dinero a
familias de Ahuachapán
Fonavipo entregó ¢1.5 millones
a los habitantes de San Francisco
Menéndez, en Ahuachapán
El Diario de
Hoy
Desde ayer 101 familias de las comunidades
Paz y Progreso, del occidental departamento de
Ahuachapán, cuentan con fondos para
construir sus viviendas.
El dinero lo entregó el Fondo Nacional
de Vivienda Popular (Fonavipo), a los habitantes
de zonas de alto riesgo que fueron reubicadas
por el Viceministerio de Vivienda y Desarrollo
Urbano.
Con el dinero que le entregarán a cada
familia, un aproximado de ¢15 mil,
éstas podrán construir sus
viviendas en un terreno que será de su
propiedad.
Las familias beneficiadas con los ¢1.5
millones, que forman parte del Programa de
Asentamientos Humanos, no reembolsarán el
monto asignado, ya que el Gobierno lo que
pretende en contribuir al desarrollo y bienestar
de las familias más pobres.
Fonavipo otorga contribuciones para la
construcción o mejora de viviendas, solo
a las familias cuyos ingresos económicos
son menos a dos salarios mínimos.
Más ayuda
El programa de Contribuciones, que es a
través del cual se ha beneficiado a las
mencionadas familias, se planea aumentar,
afirmó el director ejecutivo de Fonavipo,
Adán Burgos.
Para cumplir con tal objetivo, se está
negociando la incorporación de la
Fundación Salvadoreña de Apoyo
Integral (Fusai), Habitat y la Fundación
de Cooperativas Habitacionales de Estados Unidos
(CHF, por sus siglas en inglés), como
parte de la cartera de crédito de
Fonavipo.
Además, se ha decidido implementar el
Programa de Mejoramiento de Barrios, del Banco
Interamericano de Desarrollo (BID), para ampliar
el suministro de servicios básicos a las
comunidades más desposeídas.
Según las proyecciones de Fonavipo,
este año se beneficiarán
más de 5,000 familias con el mencionado
programa, el cual desembolsará un monto
de ¢90 millones.
Para aumentar el número de familias
potenciales a beneficiar, tanto con el Programa
de Créditos como con el de
Contribuciones, los funcionarios del Fondo han
reformado 25 artículos de la ley que los
regula, siendo el más importante el que
amplía el techo del salario mínimo
requerido para recibir ayuda.
De acuerdo con Burgos, se pretende ampliar de
dos a cuatro los salarios mínimos
requeridos para que las familias más
pobres opten a cualquiera de los programas y
puedan así, adquirir o construir una
vivienda digna.