La
empresa inició operaciones en 1997
TexPrint, a la orden de las
maquilas
La compañía trabaja para las
maquilas del país y se encarga de
elaborales viñetas y estampados en tela.
Entre sus clientes están las firmas Gap,
Calvin Klein, Liz Clairbone y Nautica
- Dorys
Inglés
- El Diario
de Hoy
La
elaboración de etiquetas y estampados es
un arte que aprendió Mauricio Iraheta
cuando estudiaba Ingeniería Industrial en
Estados Unidos.
El empresario se interesó tanto en el
trabajo, que al regresar al país
decidió instalar su propio negocio de
etiquetas y serigrafía y, junto a su
hermana, Gloria Estela, le dio vida al
proyecto.
A la empresa la llamaron Tex Print y
comenzó operaciones en 1997.
La inversión inicial fue de tres
millones de colones.
Ambos aseguraron que aunque ninguno
sabía bien la técnica de las
etiquetas y el estampado en tela, no se echaron
para atrás con el proyecto.
El empresario y su hermana solicitaron la
ayuda de asesores que les enseñaron las
técnicas.
El objetivo de Iraheta no era trabajar para
empresas pequeñas, sino proveerles a las
maquilas.
Como ambos no tenían ningún
conocido en dicho sector, ofrecieron sus
servicios personalmente.
Las primeras maquilas que les proporcionaron
trabajo fueron Charles Products y Brooklyn.
Poco a poco, creció la clientela y
ahora los empresarios trabajan elaborando
estampados y viñetas para marcas como
Gap, Calvin Klein, Polo, Liz Claiborne, Nautica,
Swit Army, Old Navy, Banana Republic, Puma y
Adidas.
Además, elaboran productos para
Dockers, St Jack's, Fruit Of The Loom, Arizona y
Hard Rock Café.
Estampados
Iraheta explicó que tanto las
viñetas como los estampados llevan un
proceso de producción complicado.
Agregó que él tuvo muchos
dolores de cabeza para aprender a estampar en la
tela.
Aunque el proceso final se realiza en una
máquina muy parecida a un pulpo, por sus
tentáculos de metal, las primeras fases
son complicadas.
El cliente envía el diseño a
Tex Print para que la empresa trabaje el
dibujo.
El diseño se escanea para realizarle
cambios en la computadora, es decir,
modificaciones en el color o en la forma.
Una vez se ha terminado con el diseño,
se imprime en un papel especial que se llama
"vellum". A las impresiones se les conoce como
positivos.
Por cada color que incluye el diseño
se elabora una copia en el "vellum".
Al tener listas todas las copias, el
siguiente paso es forrar marcos de madera con
seda.
El marco se cubre con una emulsión de
color verde, que llena la textura de la
seda.
Dicha emulsión es biodegradable.
El marco se convierte en una película
que queda sellada. Para que pueda ser utilizado,
es necesario calentarlo a grandes temperaturas.
Lo anterior ayuda a secar y sellar la
emulsión.
Como una película que se revela, los
marcos deben estar en cuartos especiales con
luces tenues mientras se enfrían.
Una vez ha enfriado, la copia del
diseño se coloca sobre la película
del marco.
Todo se introduce en una máquina que
emite una luz y que abre los poros de la tela
para dar paso al diseño.
Luego, cada marco es bañado con agua a
presión para que el diseño se
revele.
Entonces, la figura queda estampada sobre la
seda.
Antes de colocar los marcos sobre la
máquina es necesario realizar las mezclas
de colores.
Las pinturas, la tela y los marcos se colocan
en la máquina.
El pulpo, como se le conoce, gira los marcos
con la tela para inyectarle los colores.
Una vez que se ha incorporado un color a la
figura, la misma máquina también
pasa bandas de calor al diseño, lo que
evita que los colores se mezclen.
Una máquina puede pintar hasta 16
prendas por giro.
Finalmente, las piezas pasan por una banda de
calor para fijar aún más los
colores del diseño.