La
estación MIR vuelve en
pedazos
La
estación espacial rusa MIR es el
objeto más grande nunca antes
visto en regresar a la Tierra y su
llegada (en grandes fragmentos), es
considerada como uno de los eventos
celestiales más extraordinarios
en la historia. Sin embargo, muchos
temen que toneladas de la
estación caigan en zonas
pobladas
- Especial
- El
Diario de Hoy
La
destrucción de la
estación espacial rusa MIR,
programada para realizarse entre este
jueves y el viernes, genera mucha
expectativa ante el temor de que sus
restos puedan caer en zonas habitadas
de nuestro planeta.
Muchos
recuerdan lo ocurrido el 7 de febrero
de 1991, cuando la estación
espacial soviética Saliut-7, de
43 toneladas de peso, cayó en
territorio argentino, en vez de hacerlo
en el espacio planeado en el
Pacífico Sur, sin causar
pérdidas humanas o daños
materiales.
Está
planeado que luego de que la MIR salga
de su órbita el viernes,
ingresará en las capas densas de
la atmósfera terrestre, donde la
mayor parte de sus 137 toneladas de
peso se quemarán y caerán
en aguas internacionales del
Pacífico Sur.
La
caída de los restos, que los
especialistas rusos estiman en mil 500
pedazos con un peso total de entre 15 y
20 toneladas, ocurrirá en un
rectángulo de 200
kilómetros de ancho y entre
cinco y seis mil kilómetros de
largo, entre Nueva Zelanda y
Chile.
Es aquí
donde existe gran preocupación
de muchos países del mundo, pues
"exigen" a Rusia un cien por ciento de
garantías sobre la seguridad en
la destrucción del complejo
ruso. Pero los especialistas rusos del
sector espacial garantizan la seguridad
de la caída de los restos de la
Mir sólo en un 80 o 90 por
ciento.
Los
países que se manifiestan
más preocupados por esta
situación son Australia y
Japón, sin descontar a los
especialistas de Estados Unidos y la
mayor parte de países europeos,
por los que avanza la ruta final de la
Mir.
Otros expertos
temen que algo falle y los restos (del
tamaño de un pequeño
auto), caigan en alguna zona poblada.
"Hay fuertes
probabilidades de que todo salga bien,
pero no un 100 por ciento. Existen
riesgos", comentó el experto en
asuntos espaciales John Logsdon, de la
Universidad George Washington.
Las
preocupaciones se centran en que si el
motor del cohete, que propulsará
la Mir en su caída controlada
hacia el Pacífico Sur, se
estropea a medio camino, los restos
podrían llover sobre partes de
Europa. Por otro lado, según
especulan algunos, si el motor deja de
funcionar antes, la Mir podría
permanecer en órbita mucho
más tiempo y aterrizar en
cualquier parte del mundo.
No obstante,
tanto funcionarios encargados de la
seguridad marítima y
aérea han destacado que no
esperan que el tráfico de
aviones o de buques corran riesgos
importantes al caer restos al
océano.
Nueva Zelanda
se encargará de controlar el
tráfico aéreo y
marítimo en la zona de
aterrizaje.
Altitud
deseada
La
estación espacial rusa Mir
descendió ayer según lo
planeado a unos cientos de metros de la
órbita desde la cual
comenzará a ser dirigida hacia
la Tierra, dijo un portavoz del centro
de control de la misión en
Moscú.
Los
controladores de la Mir habían
esperado el momento en que la
estación, construida hace 15
años, se situara en una
órbita de aproximadamente 220
kilómetros de altura, de manera
que estén en capacidad de
activar sus sistemas de
dirección para encaminarla el
viernes hacia la Tierra.
Un portavoz
del control de la misión dijo
que la estación había
prácticamente llegado a la
altitud deseada, tras descender unos
4,2 kilómetros durante las
últimas 24 horas.
Se espera que
la mayor parte de la Mir se incinere en
la atmósfera, pero algunos
trozos de gran tamaño
podrían llegar a la superficie
terrestre a gran velocidad.
Funcionarios rusos planifican orientar
la Mir hacia el Pacífico Sur, a
partir de este jueves, para evitar que
sus restos se estrellen en áreas
pobladas.
Los ingenieros
lo conseguirán disparando los
cohetes retropropulsores de la Mir para
reducir su velocidad y hacerla caer en
el momento preciso.
Nadie puede
predecir con un 100% de exactitud ni el
tamaño ni la cantidad de restos
de la estación que no
serán destruidos en la entrada
en la atmósfera terrestre.
Según varios especialistas,
sería como hacer rebotar una
piedra plana sobre la superficie del
agua. Se puede dirigir la MIR hacia una
zona determinada, pero no se puede
saber con exactitud dónde
caerán sus restos. Así,
con esta expectativa, la MIR escribe su
último capítulo en la
historia espacial. ¡Misión
cumplida!
¡Quédense
en casa!
Japón
confiaba en que todos los trozos de la
estación espacial caigan en
forma segura en el Océano
Pacífico, pero
añadió que el gobierno
estaba preparado ante posibles
situaciones de emergencia
inesperadas
Los japoneses,
hartos de la mala situación
económica y política por
la que atraviesan, podrían ser
perdonados por pensar que el cielo
está a punto de caerles encima y
en realidad, a partir de este jueves
podría ser
así.
El gobierno
nipón aconsejó ayer a los
ciudadanos de algunas zonas del
país que permanezcan bajo techo
durante 40 minutos cuando la
estación espacial rusa Mir caiga
a la Tierra.
Japón
se encuentra en la trayectoria de vuelo
de la estación,
"A partir de
los cálculos hechos para el
día de la caída, hemos
dado instrucciones a los gobiernos
locales, incluida la policía,
para que estén preparados", dijo
un funcionario del Consejo de
Prevención de
Riesgos.
El funcionario
dijo que la Mir sólo
tardaría 40 minutos en atravesar
los 200 kilómetros de cielo
japonés que se espera que
sobrevuele.
"Aunque las
posibilidades de que caigan objetos son
bajas, aconsejaremos a los ciudadanos
que como precaución se queden
bajo techo en la medida de lo posible",
dijo el funcionario.
El martes, el
director de la Agencia de Defensa,
Toshitsugu Saito, aplazó una
visita a Washington para reunirse con
el secretario de Defensa, Donald
Rumsfeld, ante un posible problema en
el aterrizaje de la Mir.
Los titulares
de los tabloides locales han puesto de
manifiesto los temores en las
últimas semanas de que trozos de
la Mir puedan caer en
Japón.
El jefe de la
Secretaría del Gabinete, Yasuo
Fukuda, dijo que Japón confiaba
en que todos los trozos de la
estación espacial caigan en
forma segura en el Océano
Pacífico, pero
añadió que el gobierno
estaba preparado ante posibles
situaciones de emergencia
inesperadas.
Malestar en
Chile
El gobierno de
Chile prohibió a su embajador en
Moscú presenciar desde un centro
espacial ruso la caída el
viernes de la estación espacial
MIR para expresar su
preocupación y malestar por el
uso del océano Pacífico
como vertedero de desechos espaciales.
La canciller
Soledad Alvear dijo el miércoles
que el gobierno impidió al
embajador Pablo Cabrera ir al centro de
vuelos de Koroliev para demostrar ''el
malestar y la preocupación'' de
Chile.
''Hemos ido
enviando distintas notas... y hemos
creído oportuno hacer esta
manifestación adicional de
preocupación y malestar, sin
perjuicio de que haremos otras
acciones'', añadió
Alvear.
Agregó
que Chile planteará, en abril,
''la molestia del Estado de Chile por
el uso del océano
Pacífico como un vertedero de
desechos espaciales''.
Esta
posición se expresará en
el seno de la Comisión sobre la
utilización del espacio
ultraterrestres con fines
pacíficos, de la ONU, con sede
en Viena.
¡Comida
gratis!
Taco Bell
Corp, una división de Tricon
Global Restaurants, atiende a cerca de
40 millones de consumidores cada semana
en los más de 7.200 restoranes a
lo largo de Estados Unidos, generando
sólo en ganancias 5,2 billones
de dólares
Taco Bell ha
prometidos regalar tacos a todos los
habitantes de Estados Unidos si el
centro de la estación espacial
MIR aterriza justo sobre un blanco
flotante que la compañía
ha instalado en las costas de
Australia, en el Océano
Pacífico.
Taco Bell
construyó un objetivo de 40 por
40 pies, pintado con una campana en su
centro y remarcado con letras
púrpuras que afirma:
"Aquí Tacos Gratis".
"Taco Bell
está capturando la
atención de millones de
personas, que como nosotros esperan
ansiosos el regreso de la
estación espacial a la Tierra",
aseguró Chris Becker,
vicepresidente del departamento de
comunicaciones de Taco Bell Corp.
"Ofreceremos
tacos gratis a todos en Estados Unidos,
si la MIR hace sonar nuestra campana",
agregó Becker.
La
compañía adquirió
una póliza de seguro para cubrir
anticipadamente el costo del pago de su
promesa de entregar tacos gratis, si es
que la estación MIR caer sobre
el objetivo instalado por Taco Bell.
Preguntas y
respuetas
¿Cuál
fue su tiempo de vida?
Aunque estaba
programa para orbitar durante 5
años, la misión de la MIR
se prolongó hasta 15
años.
¿Cuánto
habría costado
"salvarla"?
250 millones
de dálares por
año.
¿Cuántos
módulos tiene y cuánto
pesa?
Tiene seis
módulos diferentes y peso 140
toneladas.
¿Para
qué sirvió?
1.-Para el
entrenamiento de astronautas en lo que
sería la futura estación
espacial internacional
habitable.
2. Estudios de
astrofísica y
biología.
3.
Fabricación de materiales en
ingravidez.
4. Estudios y
monitoreos de la capa de ozono, los
ocáanos y el impacto de las
actividades industriales sobre el
efecto de invernadero.
5. En la MIR
se realizaron 23.000 experimentos
científicos sobre medicina e
ingravidez, mecánica de
fluídos, meteoritos, entre
otros.
¿Cuántas
vueltas dio a la Tierra?
Durante sus 15
años de existencia, dio 86 mil
220 vueltas.
¿El
retorno de la estación
será visto en
Internet?
El esperado
retorno será filmado y
transmitido por la Internet a todo el
mundo con una demora de sólo
cuatro horas por el sitio web
www.mirreentry.com.
¿Estados
Unidos está
vigilando?
Sí. La
Comandancia norteamericana de Defensa
Aeroespacial tiene un plan previsto en
caso de que se le comunique que algunas
piezas pudieren caer en Estados Unidos.
En ese caso hipotético e
improbable, lanzará un aviso
similar al que se utiliza cuando se
advierte de tormentas o condiciones
meteorológicas
extremas.