Llegó
a El Salvador Antorcha de la Paz
Una tradición de
varios años ocurre en septiembre, cuando
una antorcha viaja por tierra, desde Guatemala
hasta San José, en manos de
jóvenes
- Francisco
Ayala Silva
- El
Diario de Hoy
La
Antorcha Centroamericana de la Paz entró
a las 9:50 de la mañana por el puente de
El Jobo, sobre el río Paz, norte de
Ahuachapán.
La antorcha entra por
allí desde hace ocho
años.
Venía desde
Guatemala, en manos de niños
guatemaltecos que corrían desde
Jalpatagua, ciudad del departamento de Jutiapa.
Fue entregada en el centro
del puente por el coordinador de
Educación Física, Juventud y
Deportes de Guatemala, Manuel Contreras.
La recibió el
hombre que tiene el mismo título en El
Salvador, Carlos Guzmán
Rovira.
Los muchachos de
ahora
Al otro lado de la
frontera, a ocho kilómetros del puente,
Benedicto Otoniel Arana, de 17 años,
esperaba en la carretera con otros dos
muchachos.
Benedicto Otoniel es alto
como un adulto. Sus compañeros del
"Complejo Educativo Gral. Fabio Morán" le
llegan al pecho. Él iba a tomar la
antorcha, que venía apagada.
Benedicto Otoniel
corrió bajo el sol, levantando la
antorcha, para entregarla a otro joven, que la
entregaría a una muchacha. Todos en
camiseta, pantalones y zapatos de deporte, menos
aquellos que preferían las botas de
soldado, menos la muchacha que corrió
como escolta con su uniforme de
colegio.
Compañeros
Los jóvenes no
podían correr solos. Tres motociclistas
de la Policía les abrían paso, con
sirena de niño llorón.
Detrás iba una
ambulancia, un "pick up" con funcionarios del
Ministerio de Educación, dos "pick ups"
de la Policía Nacional Civil
(versión salvadoreña y
guatemalteca), y un carro amarillo de placa
guatemalteca con sirena desmontable, tripulada
por hombres con oscuro aspecto de detectives.
Pegada a la puerta de este
carro había una bandera
salvadoreña de plástico, de
cabeza.
Pobres
fuegos
Las antorchas eran vasos
de hojalata con una larga agarradera. Adentro
ardían (cuando ardían) pedazos de
tela bañadas de gas.
Era
la antorcha de los países pobres, como
las escuelas y comunidades que hay a los lados
de la carretera.
El director de la escuela
de El Junquillo, Roberto Deras, esperaba la
antorcha con sus alumnos.
En los tres
kilómetros que sus alumnos cubrieron,
él había organizado 17 postas con
los 51 estudiantes más atléticos
de la escuela.
Cerca de Ahuachapán
se les unieron 30 soldados, que se quedaron
atrás.
Cuando la antorcha
llegó al parque La Concordia, de
Ahuachapán, el acto ya había
comenzado con bandas militares de Guatemala y El
Salvador, representantes de los Ministerios de
Educación, policías, coroneles y
escolares de ambos lados de la frontera y los
gobernadores de San Salvador y
Guatemala.
La antorcha la
recibió Marta Olimpia de Castillo,
representante de Evelyn Jacir de Lovo, ministra
de Educación. Justo a tiempo, porque
comenzó a llover y los niños
utilizaron las banderas centroamericanas como
capas.
Partida
La antorcha salió
hacia Sonsonate por la carretera de Las Flores,
que es un espectáculo desde un
automóvil, pero un castigo cuando se
tiene que correr kilómetro tras
kilómetro cuesta arriba.
A los lados de esa
carretera, estudiantes adolescentes esperaban el
relevo, solas en la desolada carretera bordeada
de cafetales. Llovía y no había
refugio.
La ruta
nueva
Este día, la
antorcha atravesará todo El Salvador
hasta llegar a Honduras. La Ministra de
Educación la recibirá este
día en San Salvador.
Se espera que llegue a la
capital costarricense para las festividades del
15 de septiembre, fecha de la independencia de
cinco países que, al borde del Siglo
Veintiuno, deberían ser una sola
nación grande y libre.