Domingo 5 de septiembre


Israel y los palestinos firman acuerdo de paz

El acuerdo de territorios a cambio de seguridad allana el camino para las negociaciones de un acuerdo final, incluyendo los difíciles puntos sobre el estatus de Jerusalén y la frontera del estado palestino

SHARM EL-SHEIKH, EGIPTO

SERVICIOS CABLEGRAFICOS.- El primer ministro israelí Ehud Barak y el dirigente palestino Yasser Arafat firmaron un nuevo, arduamente disputado, acuerdo de paz ayer, lo cual sienta las bases para las conversaciones finales para la formación de Palestina.

"Los pueblos del Oriente Medio están listos para el amanecer de una nueva era", dijo Barak después de la firma. "Creo que ese es nuestro deber, el de los líderes de ambas partes: allanar la vía... Debemos ponernos a la altura de las circunstancias, y en nombre de nuestras madres, padres, hijos y nietos, concretar la visión de una paz duradera en una realidad".

Arafat dijo que el acuerdo permite a las dos partes "presentarle a nuestros pueblos una nueva esperanza para preservar la paz de los valientes".

En el transcurso de la semana, Barak pasará el acuerdo al parlamento de Israel, que será convocado a una sesión extraordinaria, en su receso veraniego.

Arafat y Barak, que se reunieron minutos después de la medianoche en un lujoso hotel del balneario Sharm el -Sheikh, sentados ante el modificado acuerdo de Wye, que estaba sobre una mesa tallada ornamentadamente. La secretaria de Estado norteamericano, Madeleine Albright, el presidente egipcio Hosni Mubarak y el rey Abdullah II de Jordania observaban en un salón repleto con otros dignatarios y periodistas, teniendo como marco las banderas de Israel, Egipto, Jordania, de los palestinos y de Estados Unidos.

Jordania fue la segunda nación árabe, después de Egipto, en firmar un tratado de paz con Israel.

Después que los principales signatarios concluyeron, Albright, Mubarak y Abdullah agregaron sus firmas en calidad de testigos, y fueron aplaudidos. Albright a continuación abrazó a Barak y a Arafat.

La firma del acuerdo en Egipto valida a Mubarak el estatus de pacificador regional.

Impulso al proceso

El acuerdo de territorios a cambio de seguridad allana el camino para las negociaciones de un acuerdo final, incluyendo los difíciles puntos sobre el estatus de Jerusalén y la frontera del estado palestino.

Un ambicioso plazo en febrero ha sido fijado para delinear las pautas que sentarán las conversaciones finales. Estas serán completadas para el próximo septiembre.

Pese a posibles problemas que surgan, un sentido de optimismo rodeaba al nuevo acuerdo.

"El hecho de que los israelíes y los palestinos negocien este pacto directamente, constituye una rica fuente de esperanza para el futuro", dijo Albright después de llegar a Egipto, agregando que el logro ''representa una maravillosa oportunidad para darle impulso al proeceso de paz''.

Albright se ha calificado a sí misma, como sólo "una asistenta" para los negociadores, que superaron difíciles disputas en días recientes, apurándose para terminar a tiempo para que Albright se testigo de la firma durante su gira por Medio Oriente, la cual concluye mañana.

"Hubo momentos de desesperanza y de desesperación", dijo Mubarak, que había enviado a su principal colaborador a Jerusalén para ayudar a que las partes convergan. ''Sin embargo, la razón y la mutua comprensión prevalecieron al final''.

Albright dijo Estados Unidos se ha comprometido a velar para que complete el proceso hasta que se haya logrado la paz total, que incluya los acuerdos israelíes con Siria y Líbano, países que visitó ayer.

Antecedentes y reacciones

El acuerdo firmado ayer es el sexto pacto entre los palestinos e israelíes desde septiembre de 1993, cuando fueron logrados los acuerdos de Oslo, y el segundo que se firma en Egipto.

En mayo de 1994, Arafat y el entonces primer ministro israelí Isaac Rabin firmaron la Declaración de El Cairo, en virtud de la cual fue creada la Autonomía Palestina, que permitió al dirigente palestino regresar a Gaza por vez primera desde que abandonó esta franja en 1967.

El acuerdo de Wye, promovido por EE.UU. y firmado en octubre de 1998 en Washington, estipula la retirada israelí de un 13.1 por ciento del territorio ocupado de Cisjordania y la liberación de varios cientos de presos políticos palestinos, entre otras cuestiones.

Con el acuerdo de ayer concluye la fase previa a la discusión del estatuto final palestino, que podría llevar a la autodeterminación y creación de un estado palestino.

Cartas de garantía

Los palestinos obtuvieron sendas cartas de garantía de la Unión Europea (UE) y de los Estados Unidos sobre el cumplimiento del protocolo de aplicación de los acuerdos de Wye (EE.UU.), firmado ayer en Egipto.

La carta, entregada a Yasser Arafat, recoge garantías de que "las cuestiones interinas (relativas al cumplimiento del acuerdo de Wye) se aplicarán cualquiera, que sea el desarrollo (de la negociación) del estatuto permanente palestino", que ahora se debe empezar a negociar.

Con el mismo lenguaje adoptado por la Unión Europea en su declaración de Berlín en lo referente al conflicto palestino-israelí, la carta manifiesta la necesidad de respetar el "derecho a la autodeterminación de los palestinos, incluida la posible declaración de un estado independiente", añadió León.

El nuevo acuerdo reafirmó que los israelíes y los palestinos pueden negociar entre ellos, pese a sus desacuerdos.

La versión modificada del acuerdo de Wye también fue una señal de que el proceso de paz que comenzó en Oslo en 1993 pudo sobrevivir las peores crisis.

Barak asumió el gobierno en julio, prometiendo lograr la reanudación de las conversaciones de paz después de tres años de estancamientos bajo su predecesor de línea dura, Benjamin Netanyahu.

Barak había tenido un comienzo algo accidentado en su trato con los palestinos quienes inicialmente respondieron con ira a su proposición de reexaminar el acuerdo del Wye River, que propugnaba el canje de tierras por seguridad para el estado israelí. Ese acuerdo se firmó hace casi tres años en Washington, pero fue dejado sin efecto por Netanyahu tras las tres primeras etapas de su puesta en vigencia.

El jeque Ahmed Yassin, fundador del grupo radical Hamas, le restó importancia al acuerdo, como otra prebenda del dirigente palestino Yasser Arafat. Al preguntársele si Hamas continuaría tratando de sabotear los acuerdos de paz con atentados terroristas, Yassin dijo que sus seguidores se reservaban el derecho de oponerse a la ocupación israelí.

En varios pueblos palestinos, grupos de manifestantes realizaron pequeñas manifestaciones para presionar por la libertad de todos los palestinos presos por la seguridad de Israel. Por el momento, el acuerdo solo establece que sólo se podrán excarcelar a 350 de los 2.000 palestinos detenidos por Israel. En Belén, unos cuantos manifestantes lanzaron piedras a los soldados israelíes , y un reportero gráfico sufrió una herida ligera en la cabeza de una pedrada.

El compromiso de las partes

El texto firmado es un memorando para ejecutar el acuerdo de Wye, rubricado en Washington en octubre de 1998, cuyos términos se han modificado y variado el calendario de cumplimiento.

Los israelíes tendrán que retirarse, en dos fases, de un 11 por ciento más de los territorios de Cisjordania que ocupan y dejar en libertad a 350 presos políticos palestinos.

Por su parte, Arafat tendrá que luchar con más energía y desarmar en un breve plazo a los grupos integristas islámicos palestinos que mantienen la lucha armada contra Israel.


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