- Palabras
- La
"Belladama" fue prisionera
también
- Carlos
Balaguer
Todo aquel que busque su
liberación interior, debe recordar que la
Belladama fue un día también
prisionera. Prisionera en su capullo, como el
hombre prisionero de sí mismo o de los
problemas del mundo.
La Belladama, mariposa de
hermosos colores, cuya oruga vive y se alimenta
de cardos, plantas espinosas, es un vivo ejemplo
de cómo aquel que perdió su
libertad y hasta se arrastró como el
gusano, volará un día libre como
la mariposa, después de encerrarse en la
cárcel del capullo.
Al iniciarse la
metamorfosis de la oruga, ésta se
encuentra en la cápsula del capullo, que
ella misma teje. (El ser humano teje
también su propia
prisión).
Algunos no logran salir y
mueren en su prisión. Pero son más
los que renacen un día de su
cárcel, como la mariposa surcando el
vuelo de su libertad.
Algunos cardos son
comestibles. El cardo espinoso de la Belladama y
el cardo del hombre que es el dolor, del que
también se nutre.