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Una salida al
tráfico
Los trabajos de
ampliación de un carril en el Bulevar
Tutunichapa, a la altura del Centro Judicial
"Isidro Menéndez", en San Salvador, originan
gigantescos embotellamientos.
- Ricardo
Guevara
- El
Diario de Hoy
- Fotos
EDH/Wilfredo Díaz
Circular
en los alrededores de los tribunales es internarse
en un congestionamiento vehicular constante. Buses,
microbuses, taxis, camiones y automóviles
particulares caminan a paso de tortuga tratando de
recorrer en el menor tiempo posible solo 500 metros
de calle.
Debido a las "trabazones",
ese pequeño tramo es recorrido algunas veces
en cinco o diez minutos (los sábados y
domingos ese mismo trayecto se hace en menos de un
minuto).
"Uno de los inconvenientes es
que los abogados y los usuarios del Centro Judicial
hacen uso de ambos lados de la vía para
estacionarse, obstaculizando la libre
circulación", dice el señor Rigoberto
Sánchez, quien recuerda que esa calle es
considerada "eje preferencial", norma que no es
respetada.
El problema también se
complica debido a que los autobuses y los
microbuses del servicio colectivo se estacionan a
su antojo por varios minutos en la zona, agravando
más la situación
vehicular.
Un carril
extra
Para tratar de solucionar el
problema de los congestionamientos, el Ministerio
de Obras Públicas ha decidido construir un
nuevo carril en esa zona, aunque para eso tuvo que
talar varios árboles.
"Los trabajos consisten en la
construcción de un nuevo carril de norte a
sur, con una extensión de 345 metros de
largo, mientras que de ancho tendrá 3.5
metros", dice el señor Lorenzo Segura Nieto,
encargado de una de las dos cuadrillas de
trabajadores.
Se espera que la obra
esté terminada el próximo diciembre,
pero antes deben ser reubicadas o desalojados 16
puestos de comida rápida que están
instalados frente a los juzgados.
"Nosotros
estamos de acuerdo en la ampliación de la
calle, ya que es una necesidad urgente, pero antes
deben reubicarnos en otros lugares cercanos para no
perder a nuestros clientes", señala el
señor Milton Merino, propietario de uno de
los cafetines.
Una de las alternativas es
ubicarlos en un terreno ubicado cerca de los
tribunales, en donde cuenten con todas las
comodidades necesarias para efectuar su
labor.
Mejorar
circulación
El nuevo proyecto vial forma
parte de las recomendaciones del Plan Maestro de
Transporte para el Área Metropolitana de San
Salvador (PLAMATRAMSS), elaborado por la empresa
israelí Tahal, con el que se pretende
agilizar el tráfico en algunas calles y
avenidas de San Salvador.
Los fondos para la
realización de los trabajos provienen del
gobierno central y no se ha especificado el monto
total de la inversión.
Con la apertura de este nuevo
carril se espera que mejore la circulación
vehicular en el área, aunque también
habría que esperar que las autoridades
policiales sancionen las infracciones que se
cometen a diario en esa arteria.
La chatarra de los
juzgados
Unos 350 vehículos y
120 motocicletas se encuentran decomisados en
terrenos aledaños a los tribunales de San
Salvador. Algunos tienen cerca de 15 años de
estar abandonados en espera de ser devueltos a sus
dueños o para subastarlos.
La mayoría de
vehículos que decomisan los jueces del
Centro Judicial Isidro Menéndez es enviada,
en calidad de depósito, a un terreno
aledaño a los tribunales.
Allí yacen varios
automotores, rodeados de maleza, polvo y
óxido, inmersos en el olvido y la
indiferencia por parte de las autoridades
judiciales.
A pesar de que para los
usuarios de los juzgados no existen parqueos
adecuados, frente a las instalaciones de los
tribunales permanece la mayoría de
automotores incautados, utilizando un espacio
físico que podría ser utilizado como
estacionamiento.
"Además
de los carros particulares, hay también
autos nacionales que se encuentran inservibles, los
cuales podrían ser vendidos como chatarra o
buscarles otro destino (toda vez que haya concluido
el debido proceso judicial por el cual fueron
decomisados)", afirmo un empleado judicial que no
quiso revelar su identidad.
A principios de la
década de los noventa existía un
equilibrio entre los carros que eran decomisados y
los que eran devueltos a sus propietarios, pero en
la actualidad esto se ha modificado y ahora entran
más autos de los que salen, lo que ha
generado una saturación excesiva debido al
aumento de procesos judiciales.
"La única
solución es que la Corte Suprema de Justicia
tome cartas en el asunto y determine cuál va
a ser el destino final de esa chatarra, ya que en
algunos casos las causas judiciales han finalizado,
pero (los automotores) todavía no han sido
retirados", señala el informante.
Mientras tanto, los terrenos
que podrían ser utilizados como
estacionamientos seguirán siendo
subutilizados como chatarrería a la espera
de que sean reubicados en otro lugar, que sean
subastados o en su caso regresados a sus
respectivos dueños.
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