- Opinando
- ANTEL y su
privatización
- René
Ayala Mendoza*
Aunque estoy de acuerdo con la
privatización de las empresas
públicas, porque considero que el Estado
es un mal administrador y, por lo tanto, es la
empresa privada la autorizada para ello, eso no
quiere decir que cuando el Gobierno de la
República decidió privatizar la
Administración Nacional de
Telecomunicaciones (ANTEL), se cometieron muchas
irregularidades, que han venido en perjuicio del
pueblo salvadoreño.
Cuando funcionó ANTEL, esta
institución cobraba a los usuarios del
servicio domiciliar, por cada línea
telefónica que tenían, una cuota
fija que originalmente fue de quince colones
mensuales y que en los últimos
años, antes de la privatización,
era de ¢59.89, sin prestar por ello
ningún servicio al usuario. Según
tengo entendido, esa cuota fija servía a
ANTEL para los gastos de
administración.
Pero ocurre, estimado pueblo
salvadoreño, que la empresa que
adquirió ANTEL
&emdash;Compañía de
Telecomunicaciones de El Salvador, Sociedad
Anónima de Capital Variable, CTE S.A. de
C.V. ó TELECOM&emdash;, como es conocida
actualmente, ha seguido cobrando al usuario esa
cuota fija de cincuenta y nueve colones con
ochenta y nueve centavos, mensualmente, sin
ninguna justificación, y ha llegado hasta
el colmo de aumentarla en el mes de julio del
presente año a la cantidad de
¢65.54.
Y ante la situación denunciada, la
Superintendencia General de Electricidad y
Telecomunicaciones (SIGET), que es la entidad
encargada de regular por ley las
telecomunicaciones y dictar las medidas
necesarias encaminadas a ese fin, para proteger
los intereses de los usuarios de ese servicio,
no ha tenido ninguna intervención hasta
el momento.
Y habiendo ocurrido un cambio de Gobierno en
el Ejecutivo hace tres meses, y haber sido
nombrado un nuevo Superintendente, preciso es
que dicho funcionario analice y estudie
detenidamente la situación planteada y le
busque una solución que venga en
beneficio del pueblo salvadoreño.
* Dr. en Derecho.