Usulután
Docentes en la mira de los
delincuentes
Pese a que el índice de agresiones
contra los maestros disminuyó un 40 por
ciento en las zonas rurales de Usulután,
los profesores continúan siendo
víctimas de la ola de violencia
Ruth
Reyes
El Diario de
Hoy
Llegar
hasta los cantones asignados e impartir las
clases con normalidad se ha vuelto todo un
riesgo para los docentes que deben caminar
grandes distancias para cumplir con su
labor.
A principio de año, las circunstancias
eran más complicadas para los maestros.
Como reacción a esto, las autoridades de
Educación y la Policía Nacional
Civil (PNC) se unieron para combatir esa
situación y obtuvieron buenos resultados
a mediados de año.
Sin embargo, los ataques continúan
contra el sector magisterial en sectores como
Berlín y Santiago de María.
A criterio de la Dirección
Departamental de Educación, desde hasta
hace cuatro meses, la crisis en las zonas
rurales había disminuido un 40 por
ciento.
Para verificar tal afirmación, se
conversó con varios maestros de la ciudad
de Berlín, a quienes hace menos de un mes
agredieron los delincuentes.
Los ofendidos aseguran que los antisociales
han elegido lunes y viernes para interceptarlos
en el camino de ida y regreso de los cantones.
Ellos viajan a principio de semana y retornan a
sus hogares hasta el viernes.
"Estos sujetos nos tienen tan controlados que
buscan el momento oportuno para asaltarnos.
Otros prefieren enviarnos notas de
extorsión", manifestó una
profesora que prefirió omitir su
nombre.
¿Controlados?
Llama la atención que pese a que las
autoridades aseguran tener controlada la
situación, las víctimas
persisten.
Al respecto, los ofendidos decidieron no
denunciar más las agresiones de que son
objeto, por temor a las represalias de parte de
los criminales.
El
director Departamental de Educación de
Usulután, Lic. Jorge Alberto Esperanza,
exclamó estar sorprendido ante tales
informes, pues él estaba convencido de
que la crisis en esos sectores estaba controlada
porque últimamente no se habían
recibido quejas.
Aceptó que desde principio de
año hasta el mes de junio, la
situación delincuencial en esas
áreas era insoportable, se tenían
reportes de maestras violadas, continuos asaltos
y extorsiones.
"Los sectores más problemáticos
eran Berlín, Jiquilisco y
Jucuarán", detalló.
La angustia de los docentes motivó a
la Departamental de Educación a coordinar
esfuerzos con la PNC para combatir a los
criminales.
El Lic. Esperanza afirmó que el hecho
de que los índices de violencia
disminuyeran no significa que el problema
hubiese sido erradicado, pero lamenta que no se
denuncie, pues los reportes de las
víctimas son el parámetro que
indica a las autoridades cómo actuar y
dónde.
Persisten robos
No obstante, el funcionario informó
que hace un mes se recibió la denuncia de
un saqueo en la Escuela Rural Mixta del
cantón La Montañita, en el
municipio de Alegría.
Por su parte, el subcomisonado Julio
César Marroquín, jefe de la PNC en
Usulután, expresó estar satisfecho
del grado de coordinación que se
logró obtener con la autoridades de
Educación durante el año lectivo,
pues dicha actitud permitió disminuir el
alto índice de asaltos y extorsiones en
la zona rural.
"Durante el año dimos duro golpes a la
delincuencia, principalmente a los que
hostigaban a los docentes. Esperamos que el
próximo año las buenas relaciones
continúen", enfatizó el
oficial.
Pero pese a las expectativas de las
autoridades y a la satisfacción de haber
logrado que los índices delincuenciales
se redujeran, los docentes concluyeron su
año escolar asediados por los
delincuentes.