Martes 30 de noviembre


Persisten bajos niveles de educación y escaso acceso a mercados
No cede la pobreza rural

La pobreza rural no parece disminuir con el crecimiento económico y se mantiene en un 60 por ciento, afirma un estudio de FUSADES. Los pobres de la ciudad son menos pobres que los del campo. A éstos, les hacen falta educación, salud y caminos por donde accesar a más oportunidades

Martha Elena Ibarra

El Diario de Hoy

Son los pobres del campo los que parece que no salen de sus problema, pues según un estudio de FUSADES, la pobreza rural no parece disminuir con el crecimiento económico, a diferencia de lo que ocurre en los centros urbanos.

La pobreza rural se mantiene en alrededor de un 60 por ciento.

Según la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico, se abre una gran diferencia entre los pobres que viven en el área urbana y los del área rural. En principio, es porque hay un acceso diferenciado a los mercados (y de oportunidades).

Anabella de Palomo, jefe de la Sección de Estudios Sociales del Departamento de Estudios Económicos de FUSADES, dice que cuando se tiene acceso a los mercados la pobreza es la manifestación de la falta de educación, pero cuando se está lejos de los mercados la pobreza es manifestación tanto de los costos para llegar a estos como de la falta de educación.

Uno de los descubrimientos del estudio es que el porcentaje de hogares pobres es más alto en el área rural que en la urbana. En 1997 era de un 62 por ciento en el campo contra un 39 por ciento en la ciudad.

Además, hay una brecha entre los ingresos urbanos y rurales. En 1991, el ingreso urbano era 1.9 veces el ingreso promedio en el campo, pero en 1997 era de 2.3 veces.

La pobreza rural es persistente, afirma FUSADES, y esto es por los niveles bajos en educación y porque el acceso a mercados es limitado. Un ejemplo es la infraestructura vial, la que en un 80 por ciento no está pavimentada. De los 6,600 kilómetros, unos 4,800 se hacen intransitables en la época lluviosa, revela el estudio de FUSADES.

En cuanto al acceso de información, el estudio encontró que un 30 por ciento de los productores agrícolas no sabía a qué precio podría vender su producto; un 60 por ciento no sabía a cuánto lo podría vender fuera de su municipio.

Políticas y propuestas

La política pública, por otro lado, no hace que la situación cambie. La mayor parte de la inversión del Gobierno se va a departamentos como San Salvador y Chalatenango (ver gráfico), y no a los departamentos más pobres.

FUSADES recomienda realizar una reforma institucional, en especial en salud, uno de los aspectos en los que El Salvador tiene mayores deficiencias.

Para mejorar la salud, la Fundación sugiere un sistema de seguro de vida universal en el que el Estado lo subsidie a las familias sin recursos económicos.

En ese esquema, las familias con recursos económicos deben comprar su propio seguro.

Se plantea además, que los hospitales entren en competencia y que sean las personas las que escojan a cuál hospital acudir.

El estudio, que comenzó en 1995 y que terminó su primera fase, descubrió que aquellos que han salido de su situación de pobreza son los que tienen una mayor educación y cuyos ingresos no dependen de la agricultura.

El estado de la región

Según el informe del PNUD de 1999, sobre el Estado de la región, dos de cada cinco centroamericanos no tienen servicio de agua potable y saneamiento básico.

Las inequidades en el acceso a servicios de agua potable son uno de los mayores problemas y es que más de diez millones de personas, es decir, el 29 por ciento de la población centroamericana, no tiene acceso al servicio de agua.

La situación es grave en la zona rural, donde la falta de acceso afecta casi a la mitad de la población que en ella reside, o aún más: a un 76 por ciento de los salvadoreños y a un 72 por ciento de los nicaragüenses, dice el informe.

Sin acceso a salud

El informe del PNUD también menciona que más de diez millones de centroamericanos no tiene acceso a servicios de salud.

En 1993 se estimaba que un 69 por ciento de los centroamericanos tenía acceso a algún tipo de servicio de salud, por básico que fuera.

Esto significa que casi once millones de centroamericanos están excluídos de los servicios mínimos de salud, señala el informe.

El acceso difiere entre países y entre zona rural y urbana. Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua son los países donde hay menos acceso a salud. En Costa Rica ocurre lo contrario, pues un 100 por ciento tiene acceso a la salud.

A nivel regional, con excepción de Guatemala, se han alcanzado coberturas útiles de vacunación, es decir, mayores del 80 por ciento, en menores de un año. Como resultado de estos esfuerzos, en los primeros cinco años de la década de los noventa se erradicó la poliomielitis en la región.

También se eliminó la difteria. En proceso están el sarampión, la tosferina y el tétanos.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Espectáculos] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'99] [Portada]