Lunes 29 de noviembre


La aventura loca de Pancho Céspedes

El cantautor es el autor de "Señora" y desde siempre acepta haber llevado una vida loca.. loca, loca.

Norma Niurka
Especial para El Diario de Hoy

Francisco Céspedes, mejor conocido como Pancho Céspedes, uno de los mejores cantautores de los últimos tiempos, lleva ocho años en México y sigue hablando en cubano, no se le pega el acento.

No necesita cambiarlo, porque sus canciones tienen el lenguaje universal del amor sin acento alguno; temas que han cautivado a públicos diversos -México, España, Colombia, Estados Unidos- y a artistas de tan distintos estilos como Luis Miguel, Alejandro Sanz, Willy Chirino y Miguel Bosé.

Pancho es el autor de "Señora" y de "Vida loca", que titula su primer CD, grabado en México para la Warner Music, de gran repercusión artística y cuyas ventas le hicieron ganar un Disco de Oro.

A los 43 años, su repentina fama lo ha llevado a hacer un sinnúmero de presentaciones, promociones y viajes por dos continentes, pero el artista asegura que era un iniciado en la vida loca desde antes.

"Hace muchos años vivo una vida loca, porque mi vida ha sido siempre de madrugada", dice, con su voz profunda, nocturna. "Esa es una locura buena, la parte de la bohemia, de las cantinas. Yo me crié en eso, respiré eso, de ahí salieron las canciones, las amistades y todo en mi vida. Todo sale de esta vida intensa de madrugada. Si has vivido alguna vez de madrugada sabrás que en cualquier momento puede ocurrir cualquier cosa".

Corazonada de Pancho

Seguidor del feeling y el bolero, el artista traza sus raíces musicales desde una mágica noche habanera.

"A los 13 años, una muchacha de 26 me llevó al club Scherezada", recuerda. "Fuimos a los besos y los abrazos y aquello a lo que se va a los clubes nocturnos en la adolescencia. Estaba en una barra semicircular y me encontré... ahora mismo te lo digo y estoy viviéndolo... me encontré con José Antonio Méndez, César Portillo de la Luz, Frank Domínguez y Elena Burke, los cuatro cantando ahí. Yo me quedé embobecido, con la boca abierta, y a esa mujer de 26 años ni le di un beso".

Desde aquel momento, Pancho Céspedes resultó marcado por la bohemia, lo sentimental y la buena música.

"Yo jugaba a cantar, era muy feliz jugando a eso, no me preocupaba por el futuro, pero después de eso, yo quería ser como aquella gente que vi ese día, y todavía lo quiero ser, en ese camino ando. Más adelante me encontré con Bola de Nieve y eso ya me mató el corazón. Dije: ¡ésta es la verdad! Si lo analizas técnicamente, muchos de ellos no tenían voz, pero era la forma de decir las canciones".

Durante años, el hombre que había estudiado medicina, cantó sus composiciones en los bares acompañándose de la guitarra, pero no logró darse a conocer.

"Traté, pero era muy difícil.. Un día me ofrecieron formar parte de un espectáculo en una fracción del Conjunto de Música Cubana, que iba a México, y fui como cantante".

Regresaban de Ciudad Juárez al Distrito Federal para volar a La Habana, cuando Pancho Céspedes tomó una decisión que le cambiaría la vida por completo.

"Tuve 30 horas para pensar bien en la guagua hacia el aeropuerto y decidí quedarme a probar suerte", refiere.

Era divorciado en ese momento, pero dejaba en la isla a su madre, su hermana y su hermano, el cantante.

Un trabajo duro

"Fue una aventura loca, lo que yo quería era que mis canciones se conocieran en el mundo, si no confrontas tus canciones se quedan contigo y no pasa nada. En Cuba no había esperanza, en los años 70 trascendieron Silvio y Pablo, después de ellos no hubo nada más".

Ahora será un reconocido compositor e intérprete, pero de 1992 hasta 1997 (año en que se grabó Vida loca) se la pasó tratando de que una disquera le grabara. Pero fue un joven astro de la música romántica, nada menos que Luis Miguel, quien le estrenó "Pensar en ti", en el Festival de Viña del Mar en 1994.

"Luis Miguel me salvó la vida, yo no tenía nada", señala el cantautor. "Cuando me estrenó la canción empezó a entrar el dinerito, desde ahí fue pan y techo. Cuando vi a todo Viña del Mar coreando y aplaudiendo mi canción, me di cuenta de que mis canciones le tocaban el alma a las personas".

"Pensar en ti" fue la última canción que compuso antes de irse de Cuba, según dice, dedicada a una mujer de quien estaba muy enamorado "y ella de mí, regular".

A España entró por la puerta grande de mano de dos importantes artistas, enamorados de su inspiración, que él llama "hermanos": Alejandro Sanz y Miguel Bosé.

A los tres años de vivir en México, Pancho visitó La Habana para ver a su familia y conoció a Maryori -"mi rubiecita chiquitica", le llama-, quien ahora es su esposa y madre de su hija de dos años. Viven en el D.F. hasta que en diciembre se muden para la casa que acaban de comprar en el romántico Puerto Vallarta.

De esas nostalgias estará impregnado su segundo disco, que saldrá al mercado en febrero del año próximo.


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