Usulután
Asediados por
'maras'
Los pandilleros en Mercedes Umaña
han llegado al punto de exigir "impuestos" a las
personas para no agredirlas. La población
no encuentra soluciones, y se cansa de pedir
acción policial
Ruth
Reyes
El Diario de
Hoy
Definitivamente,
las pandillas juveniles representan el problema
más grande en la ciudad de Mercedes
Umaña, en el departamento de
Usulután.
En esa ciudad habitan 13 mil personas, y de
ese total, un buen porcentaje admite que su
dolor de cabeza son las "maras".
La situación es tal que el grupo de
vendedores ambulantes que ofrece productos como
"totopostes", quesadillas y bolsas de frutas a
los pasajeros de los autobuses, se ven obligados
a pagar impuestos diariamente a los integrantes
de las pandillas, para no ser agredidos.
Esto se da en el desvío hacia esa
localidad, ubicado sobre la Carretera
Panamericana.
Sin embargo, la crisis se sufre
también en toda la zona urbana. Cuando se
entra a la ciudad, las viviendas lucen los
"graffiti" característicos de las
"maras"; están manchadas casi en su
totalidad, y la única estructura que
permanece limpia es la de la
Alcaldía.
Otra de las características que
identifica a los jóvenes infractores de
Mercedes Umaña es el constante asedio que
realizan en contra de los ciudadanos.
Allí, las pandillas no gustan de pelear
con grupos rivales, más bien disfrutan
molestando a la gente, asaltando y ofendiendo a
los demás pobladores.
"La situación aquí es terrible.
Las 'maras' comienzan a verse desde el
desvío, pero cuando se entra a la ciudad,
la cosa es peor", afirmó Marta Cardona,
una afectada.
Otra molestia
No obstante, los comerciantes también
mostraron su descontento con la
administración edilicia, pues hasta la
fecha, no ha cumplido con la promesa de
construir un mercado para ellos.
En la actualidad, un total de tres
chalés fueron cerrados por los
propietarios, quienes optaron por viajar hacia
los Estados Unidos, huyendo de las
pandillas.
Parecería que el mercado podría
proporcionar mayor seguridad a los comerciantes,
pero no es así.
Al respecto, el alcalde Carlos Humberto Ortiz
aceptó que el proyecto del mercado
experimentó ciertas dificultades que
impidieron al Concejo continuar con la obra.
El jefe edilicio aseguró que desde que
tomó posesión de su cargo en 1994,
decidió luchar por hacer realidad esa
obra.
El problema surgió con la compra del
terreno hace 13 años. Al parecer, la
municipalidad efectuó una
adquisición del inmueble de forma
ilegal.
"Cuando decidimos iniciar el proyecto,
aparecieron los verdaderos propietarios. Es un
caso que se llevó a juicio",
explicó.
Por el momento, aclaró que el Concejo
tiene la intención de hablar con los
verdaderos dueños, para plantearles la
compra del terreno y construir el mercado.
Alcaldía
trata de
ayudarles.
Proyectos de
reinserción para los pandilleros son
parte de la propuesta que la municipalidad
ofrece a los ciudadanos, para enfrentar la
crisis de violencia juvenil que sufre Mercedes
Umaña.