Está
garantizado el funcionamiento normal en
aduanas
Hacienda se alista para el
año 2000
El Ministerio de Hacienda ha invertido 11
millones de colones en la preparación
ante un eventual fallo informático. Con
el trabajo, quieren garantizar el normal
funcionamiento de las aduanas y la
recolección de impuestos el
próximo año
Cristian
Menjívar
El Diario de
Hoy
El
Ministerio de Hacienda también
está en ruta hacia el año
2000.
Funcionarios de esa cartera de Estado
aseguraron que la institución
está, en un 90 por ciento, lista para
recibir a la famosa fecha sin ningún
inconveniente en sus sistemas operativos, y que
espera, además, declararse cien por
ciento lista para la primera quincena de
diciembre próximo.
Con los trabajos hechos, el ministerio
garantiza que durante el fin de año y en
el resto del nuevo, las aduanas continúen
operando -y no detener el flujo de comercio
exterior-, y se mantenga normal la
recolección de impuestos y la
disponibilidad de recursos para satisfacer las
demandas de las instituciones del Estado.
Hacienda sólo está a la espera
de realizar unas últimas pruebas en lo
que resta de noviembre, para ajustar los
mecanismos de una transición, cuyos
costos se calculan en cerca de 11 millones de
colones.
Contingencias
El ministerio trabaja desde julio pasado en
la resolución informática y
operativa del problema del año 2000, para
lo cual integró, posteriormente, el
"Comité Ministerial para la
Elaboración del Plan de Continuidad de
los Procesos Críticos del Ministerio de
Hacienda para el Año 2000".
De acuerdo con el coordinador general del
Comité, Mario Cabrera, la entidad trabaja
en dos áreas de acción -la
tecnológica y la manual- en las que se
han formulado planes de contingencia para
enfrentar el problema.
"Estamos listos y esperamos no tener
inconvenientes en las actividades del ministerio
que tengan que ver con este problema", dice
Cabrera.
Según Cabrera, los planes de
contingencia están orientados a la
existencia de procedimientos manuales, ante una
eventual falla de las alternativas prioritarias
de una solución tecnológica al
problema del año 2000.
Puso el ejemplo de las aduanas, donde se
hacen simulacros de operaciones en las que se
asume que no hay ningún sistema operativo
funcionando, por lo que se recurre a
procedimientos manuales para poder brindar el
servicio.
"Tal vez no estaremos al cien por ciento,
pero sí mantendremos el servicio al
público", expresó.
Auditorías
Dentro de los planes, se ha incluido la
realización de auditorías para dar
seguimiento interno y verificar las acciones y
planes contingenciales, creados para enfrentar
el problema. "Es diferente que llegue el auditor
a hacer una auditoría de gestión,
a que llegue alguien de afuera y le diga
está bien, usted ya está listo
para el año 2000",
señaló.
Cabrera aseguró que ya se están
tomando acciones preventivas en el área
de electricidad, aunque ya les han garantizado
que habrá fluido eléctrico el 1 de
enero. Una de ellas es la de instalar plantas
eléctricas de emergencia en todas las
dependencias del ministerio, para poder mantener
la operatividad.
También hay planes para proveer de
combustible a las dependencias del
ministerio.
"CEL nos ha garantizado que habrá luz,
pero por cualquier eventualidad estamos listos",
dijo Cabrera.
En el área de informática, el
funcionario dijo que se han sustituido equipos
que &emdash;de acuerdo con las revisiones- no
pasaban la prueba del año 2000. El cambio
de los equipos y la actualización del
software se ha orientado hacia los planes
contingenciales.
En esta área también se han
puesto en funcionamiento las auditorías
de sistemas, con las que se espera verificar
-paso a paso- la realización de las
pruebas a los equipos informáticos.
¿Y si no se preparara?
¿Qué habría pasado si
Hacienda no se prepara para el 2000?
El asesor técnico en sistemas de
información del Comité del
Ministerio de Hacienda para el Año 2000,
Alexander Rivera, lo resume en lo siguiente:
"nos lo imaginamos, pero no lo
quisiéramos ni decir".
Y es que Hacienda es la cartera de Estado
responsable de las finanzas públicas, y
que debe procurar que la recaudación de
impuestos sea lo más efectiva posible
para luego distribuir el dinero entre las
distintas dependencias del gobierno y cubrir sus
necesidades. Su importancia en la
resolución del problema se explica por
sí sola.
Si Hacienda no se preparara, el 1 de enero
sería un caos, dicen los funcionarios:
las aduanas no funcionarían, se
pararía el comercio, las recaudaciones de
impuestos no serían efectivas y las
demandas de recursos por parte de las
demás instituciones del Estado que
solicitan al ministerio, no se podrían
cumplir.
"Prácticamente se pararía la
economía, porque el sector público
es aún muy grande dentro de la actividad
económica", sentenció Marío
Cabrera. el coordinador del Comité.