Ex empleados
públicos ahora son empresarios
Fondo Vial en manos de
empresas y gobierno
En Guatemala, el Fondo Vial es
administrado por COVIAL, un organismo que
está integrado por la empresa privada y
el Gobierno. COVIAL contrata los servicios de
empresas que se formaron después de la
depuración de la Dirección de
Caminos
Martha Elena
Ibarra
El Diario de
Hoy
El
éxito del Fondo Vial en Guatemala se
origina de varios factores, de la casualidad y
de la voluntad de sectores que decidieron echar
adelante un proyecto que sólo
podía sobrevivir con un apoyo casi
incondicional.
El primer factor que determinó la
creación del Fondo Vial fueron las
carreteras, descuidadas y en tal grado de
erosión que hizo que muchos guatemaltecos
prefirieran pagar un precio adicional por la
gasolina, que gastar en repuestos y composturas.
Alvaro Zepeda, directivo de la Cámara
Guatemalteca de la Construcción, lo
resume en una frase: "Fue a raíz de una
crisis en las carreteras que se tuvo esta idea y
por la crisis fue aceptada".
El segundo acontecimiento fue la
reducción de la Dirección de
Caminos, una dependencia del Ministerio de
Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda. Con
un programa de retiro voluntario y un incentivo
para incorporarse a la empresa privada, la
Dirección de Caminos pasó de tener
22 mil trabajadores a 5 mil. De acuerdo con
Francisco Basterrechea, viceministro de
Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda,
antes de la reducción, el 85 por ciento
del presupuesto de la cartera de Estado se iba
en salarios.
Ahora, afirma Basterrechea, los empleados
públicos y ex empleados que tienen sus
propias empresas están mejor pagados, se
le da un apropiado mantenimiento a las
carreteras y la Dirección de Caminos
tiene fondos para dar mantenimiento a los nueve
mil kilómetros que no atiende el Fondo
Vial.
Pero, a pesar de lo anterior, el Fondo Vial
pudo cobrar una tasa sobre el consumo de la
gasolina gracias al apoyo del sector de
transporte, que decidió no aumentar sus
precios y así evitó un incremento
general en los costos finales de bienes y
servicios.
En su primer año, el Fondo Vial
cobró 50 centavos de quetzal por
galón y a partir del segundo año
la tasa subió a un quetzal por
galón. La dificultad que esta tasa
presenta después de cinco años es
que la moneda se ha devaluado, por lo que
Basterrechea recomienda cobrar un porcentaje
sobre el valor del combustible.
Según Rodrigo Díaz, director
del Consejo de Administración del Fondo
Vial (COVIAL), el precio de la gasolina
subió aproximadamente un ocho por ciento
con el Fondo. Al año, éste recoge
unos 80 millones de dólares (700 millones
de colones). El dinero del Fondo sólo
puede ser usado para el mantenimiento de las
carreteras, por ley.
El COVIAL está integrado por el
Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y
Vivienda, el Ministerio de Finanzas
Públicas, la Dirección de Caminos,
la Coordinadora Nacional de Transporte, la
Cámara del Agro, la Cámara de la
Construcción y COVIAL.
Supervisión
Las 301 empresas que hoy trabajan por
contrato para el Fondo Vial desarrollan trabajos
de limpieza y drenaje, recarpeteo,
señalización, bacheo y puentes y
son contratadas por licitación. Los
contratos son renovados cada año,
según el desempeño de la
empresa.
La supervisión sobre los trabajos que
hacen estas empresas es continua. Díaz
señala que los supervisores, que
también son contratados, se encargan de
vigilar la calidad de las obras y el tiempo de
ejecución. Si las empresas no cumplen,
son multadas y, en el peor de los casos, se les
quita el contrato.
David Portillo, encargado del drenaje en un
tramo de la carretera de Jutiapa a la frontera
de San Cristóbal, dice que la
supervisión es estricta y al azar. Si
encuentran un trabajo mal hecho, aunque el resto
esté bien, les ponen una multa, que
oscila entre los 500 y los cinco mil
quetzales.
Para Arturo Ralda, presidente de la
Asociación de Mantenimiento Preventivo de
Carreteras y Servicios Conexos, que agrupa a 130
empresas, uno de los propósitos de las
empresas es trabajar duro en el mantenimiento de
las carreteras en el verano para que aguanten el
invierno. Ahora, incluso, estas empresas se han
dado a la tarea de arborizar el área que
trabajan.