Costa
Rica
Recolección de
café alienta a ilegales
San
José.
ACAN-EFE.- La cantidad de
nicaragüenses que busca entrar a Costa
Rica, incluso de manera ilegal, se ha visto
alentada en los últimos días por
el actual período de recolección
de la cosecha de café, dijeron fuentes
oficiales de ambos países.
En declaraciones que publicó ayer el
diario local "La Nación", Roberto
García, subjefe de migración del
departamento (provincia) de Río San Juan,
fronterizo con Costa Rica, dijo que el
número de nicaragüenses devueltos a
su país pasó de 248 en agosto, a
400 en los primeros días de
noviembre.
"Esos números reflejan que los
nicaragüenses están pasando al otro
lado para ir a coger café",
declaró el funcionario.
En Costa Rica ha comenzado la fase de
recolección de la cosecha 1999-2000 que
se espera sea de 3,37 millones de sacos (de 46
kilos), y cuyo período se extiende desde
mediados de noviembre hasta poco antes del
inicio del curso escolar, en febrero.
Ingresos
Durante esas semanas, dijo Juan Bautista
Moya, presidente del Instituto del Café
(ICAFE), los ingresos promedios de una familia
costarricense aumentan hasta un 600 por ciento,
pues todos los hijos en edad escolar y colegial
se integran a la recolección del llamado
"grano de oro".
Los ingresos que reciben esas familias le
permiten hacer frente a los gastos extras
durante la época de Navidad, pero
también para la compra de uniformes y
útiles escolares.
El funcionario reconoció, sin embargo,
que en los últimos años ha crecido
la cantidad de personas extranjeras,
nicaragüenses principalmente, que
participan en la recolección del "grano
de oro".
La mano de obra nicaragüense que
sustituye a los costarricenses en la
recolección del café ha llegado a
representar alrededor de un 70 por ciento,
afirmó Moya.
Los nicaragüenses, que padecen una
severa crisis económica y social,
"venimos a recoger la cosecha de café".
Los ticos (costarricenses) necesidan de las
manos nicas (nicaragüenses), declaró
Santos Urbina Reyes, que fue detenido el jueves
pasado cuando intenta cruzar ilegalmente la
frontera de Costa Rica.
"Quería trabajar seis meses cogiendo
café para ganar los reales (dinero) que
mi esposa y mis hijos necesitan para pasar la
Navidad", explicó.