Gobierno
repartirá, a finales de año,
más de cinco mil casas
Vivienda
gratis para familias pobres
Con la ayuda de
organismos internacionales, el Gobierno
regalará, a finales de año,
más de cinco mil viviendas a las familias
que fueron afectadas por la tormenta tropical
"Mitch". Las licitaciones para la
construcción iniciarán el
próximo mes
- Evelin
Galdámez
- El
Diario de Hoy
El
Gobierno de la República, a través
del Viceministerio de Vivienda, entregará
5,321 viviendas a igual número de
familias.
Los beneficiarios son los
habitantes de las zonas de alto riesgo, quienes
a más de un año de haber perdido
sus casas durante la tormenta "Mitch",
aún no cuentan con una vivienda digna.
Las familias que a
más tardar en diciembre estrenarán
casa son residentes de Cara Sucia,
Ahuachapán; Bajo Lempa, Usulután,
San Miguel y San Vicente.
Así lo
indicó el Viceministro de Vivienda,
César Alvarado, quien agregó que
los recursos para la construcción de las
casas son en su mayoría donaciones y
préstamos de organismos internacionales,
entre ellos la Agencia Internacional para el
Desarrollo (AID), República de China en
la isla de Taiwan, el gobierno de
Andalucía, España, y los Estados
Unidos.
"El objetivo es ampliar la
cobertura del programa de asentamientos humanos
y, con ello, el número de familias
propietarias", dijo.
El valor del terreno lo
asume el Estado y el de la legalización
del mismo, las familias que recibirán la
vivienda.
Éstas
además, participan en el proceso de
construcción de la infraestructura, como
en la terracería y en el acercamiento de
la materia prima.
Licitaciones
De acuerdo con Alvarado,
las licitaciones para la adjudicación de
las construcciones comenzarán el
próximo mes.
Las licitaciones se
harán en bloque de 300 casas, para
permitir la participación de una mayor
cantidad de ONGs y empresas
constructoras.
"No queremos que ninguna
empresa monopolice la construcción de las
cinco mil viviendas, sino que se beneficie a la
mayor cantidad posible de
compañías",
indicó.
Según el
funcionario, a las constructoras se les
dará un plazo no mayor de cinco meses
para la entrega de las casas, ya que la idea es
que las mencionadas familias tengan vivienda
nueva para navidad.
En las licitaciones
podrán participar todas las empresas
dedicadas a la construcción,
pequeñas o grandes.
Parcelas
Pero el Gobierno no
sólo beneficiará con viviendas a
las familias más desposeídas, sino
que también entregará
títulos de propiedad a nueve mil familias
que viven en las cercanías de calles y
líneas férreas en
desuso.
Y no solo eso,
además de volverlos propietarios, el
Viceministerio de Vivienda se encargará
de ordenar los asentamientos humanos que
están ubicados en las proximidades de las
líneas férreas que aún
prestan servicio, para evitar accidentes y
cualquier otro riesgo que pueda ocurrir con el
descarrilamiento de los trenes.
Dicha cartera
también trabajará en conjunto con
el Instituto Libertad y Progreso para que los
beneficiarios del Programa de Tenencia de
Seguros Jurídico Rurales reciban el
certificado de propietarios de las parcelas que
les corresponden. Éstas tierras son las
fincas y haciendas que durante los Acuerdos de
Paz se repartieron a grupos de obreros y/o
campesinos.
Hasta la fecha, todos los
beneficiarios de una hacienda, por ejemplo, son
dueños de todo y lo que se trata de hacer
con la asignación de títulos de
propiedad es que cada uno se apropie
únicamente de una determinada
porción del total de la
parcela.
La determinación de
cada parcela estará a cargo entonces del
Viceministerio de Vivienda y del mencionado
Instituto.
La repartición de
parcelas a las familias más pobres forma
parte del Programa "El Salvador, un país
de propietarios", que lleva a cabo el Fondo
Nacional de Vivienda Popular
(FONAVIPO).
"Nuestro objetivo es
potenciar el desarrollo y bienestar de las
familias más pobres, a través del
otorgamiento de casas y terrenos". César
Alvarado, Viceministro de Vivienda.
Para inversionistas y
constructores
El estudio que
delimitará el traspaso de las terminales
de autobuses que prestan su servicio en San
Salvador y otros municipios periféricos,
estará listo en un mes.
Con esto se abren nuevas
oportunidades para los inversionistas que
quieran construir no sólo terminales de
autobuses, sino también centros
comerciales, restaurantes y hasta
hoteles.
Tal como lo establece el
Plan Maestro de Desarrollo Urbano (PLAMADUR),
las terminales de transporte y los mercados de
mayoreo deberán salir cuanto antes del
centro de San Salvador y trasladarse a
cualquiera de las siguientes áreas: Santa
Tecla, San Martín, San Marcos y Apopa,
señaló el Viceministro de
Vivienda, César Alvarado.
Es por ello que una vez
concluya el estudio técnico, el cual
está a cargo de la Oficina de
Planificación del Area Metropolitana de
San Salvador (OPAMSS) y de un grupo de
consultores salvadoreños, los
inversionistas podrán solicitar la
aprobación de los planos de la
infraestructura que deseen a la mencionada
oficina.
Legal
Para fortalecer la
participación de los empresarios, la
OPAMSS solicitará una ordenanza para que
los municipios en cuya jurisdicción se
asienten las terminales terrestres se encarguen
de aprobar el funcionamiento de las mismas y de
su supervisión.
"La idea es que al sacar
las terminales del centro de San Salvador no
haya sólo tres, sino todas las que
demande el mercado", aseguró.
En el estudio se
están analizando aspectos como las
características de los terrenos, los
requerimientos que deberán cumplir las
terminales y el recorrido que tendrán que
hacer las unidades del transporte
colectivo.
En San Salvador
sólo quedará funcionando la
Terminal Internacional, ya que su
ubicación y construcción cumple
con los parámetros establecidos por la
OPAMSS.
Debido a las exigencias
del PLAMADUR, los mercados de mayoreo La
Tiendona y Central deberán ser reubicados
en cualquiera de las cuatro zonas antes
mencionadas, ya que con ello se brindará
un servicio más ordenado e
higiénico a los consumidores y se
disminuirá la circulación de
tráfico pesado en las principales
arterias de la capital.
Con estas dos
reubicaciones, los inversionistas nacionales y
extranjeros tienen más oportunidades para
invertir, ya que el Gobierno no
participará en la ejecución de las
nuevas infraestructuras.