Hoy
declararán testigos
Instalan
audiencia inicial por la intoxicación en
El Tobalón
El principal acusado
por la intoxicación masiva en el
cantón El Tobalón con ethil
mercaptano no compareció ayer a la
audiencia. Se le nombró defensor
público
- Jaime
García
- El
Diario de Hoy
Sólo
tres de los cuatro implicados en el caso de
intoxicación con químicos en el
cantón El Tobalón comparecieron
ayer en la audiencia inicial en su contra,
celebrada en el Juzgado de Paz de San Juan
Talpa, La Paz.
Pero la jueza Belma de
Lué suspendió la audiencia a las
4:50 de la tarde, debido a lo amplio de las
declaraciones de los testigos y lo extenso de
las posiciones de la defensa y la
Fiscalía. Este día será
reanudada.
Leoncio Alexander Luna, el
sospechoso de haber comprado los barriles de
ethil mercaptano y de haberlos abandonado en el
cantón El Tobalón, no
acudió al tribunal.
Luna está acusado
de los delitos de contaminación ambiental
y homicidio.
El ex director General de
Aduanas, Juan Carlos Benítez Perla, el
actual subdirector de Operación, Alfonso
Carías Guadrón, y el jefe de la
Dirección de Subasta de Aduanas, Rolando
Aguilar Díaz, sí estuvieron
presentes en el tribunal. Ellos están
acusados de tráfico de productos
químicos y sustancias nocivas, así
como de actos arbitrarios.
Subastados
En el requerimiento, la
representación fiscal explicó al
tribunal que consultó a las empresas que
importaban el ethil mercaptano y
determinó que la más grande
importadora era la Refinería de Acajutla,
S.A. (RASA).
RASA importó los
dos barriles de ethil mercaptano desde Los
Angeles, Estados Unidos, pero, debido a que
pasaron 45 días y no los reclamó a
la Comisión Portuaria Autónoma
(CEPA), fueron declarados en abandono y le
fueron consignados el 29 de octubre de
1993.
El 20 de julio de 1991, la
Unidad de Subasta de la Dirección General
de la Renta de Aduanas puso en subasta los dos
barriles.
Leoncio Alexander Luna
compró los dos barriles a 400 colones.
Los retiró en un "pick up" de su
propiedad.
El fiscal del caso,
Ceferino Arias, informó que, en el
mercado internacional, cada barril de ethil
mercaptano tiene un valor de 4 mil
dólares.
El 10 de diciembre del
año pasado, los barriles fueron
abandonados en el cantón El
Tobalón, en La Paz.
Los residentes de los
cantones El Tobalón y Comalapa fueron
evacuados de la zona con síntomas de
intoxicación.
Para la Fiscalía,
Leoncio Luna actúo con intención,
ya que escogió la noche para trasladarse
hasta la zona y lanzar los dos barriles con
sustancias tan peligrosas como el ethil
mercaptano.
El ethil mercaptano se
utiliza para dar olor al gas propano y butano.
Debido a que estos gases no tienen olor, es
necesario mezclarlo con ethil mercaptano para
detectar las fugas.
Para el organismo humano,
el ethil mercaptano es altamente tóxico.
Causa inflamación e irritación en
las vías respiratorias y puede producir
pérdida de la memoria, parálisis
cerebral, edemas pulmonares y la
muerte.
Acusaciones
Con respecto al ex
empleado y empleados de la Renta de Aduanas, el
Ministerio Público estima que violaron
las normas del manejo de productos
químicos y no dieron cumplimiento a las
disposiciones aduaneras.
Ceferino manifestó
que los dos barriles con ethil mercaptano
intentaron ser subastados en tres ocasiones por
la Dirección de Aduanas y fue hasta que
los adquirió Leoncio Luna que fueron
retirados de las bodegas de Acajutla.
Para uno de los abogados
defensores de los empleados de Aduanas,
Caballero Peñate, la Fiscalía
fundamentó sus acusaciones en reglamentos
ya derogados, por lo que el requerimiento
presenta graves vacíos.
Peñate expuso a la
jueza Belma de Lué que a sus defendidos
no se les vinculaba directamente con la
intoxicación, ya que lo único que
hicieron fue subastar el químico conforme
a lo establecido en los
procedimientos.
Justicia
Afuera del tribunal,
pobladores de los cantones El Tobalón y
Comalapa se habían reunido parta pedir
justicia.
Relato
La mayoría de ellos
resultó con síntomas de
intoxicación la noche en que ocurrieron
los hechos.
María Santos, de 66
años, dijo: "Yo vivo a medio
kilómetro de donde lanzaron los
químicos. Desde las siete de la noche
comenzamos a sentir un fuerte olor, como a ajo
molido, que nos dificultaba respirar.
Sentía como que me iba a desmayar y ardor
en mi garganta, por lo que socorristas nos
llevaron a los hospitales",
agregó.