Ahuachapán
Si los
niños comen bien...
Ninguna persona piensa
ni aprende bien si tiene el estómago
vacío...
- Leonel
Hernández
- El
Diario de Hoy
Sin
una alimentación adecuada,
difícilmente un niño podrá
desarrollar con normalidad sus labores diarias.
La desnutrición afecta el desarrollo y
con ello la formación
académica.
"Todo ser vivo -plantas,
animales y seres humanos -necesita de raciones
diarias de nutrientes, calorías y
vitaminas para desarrollar sus actividades",
comentó Guy Gauvreau, del Programa
Mundial de Alimentos (PMA).
El PMA es el organismo de
ayuda alimentaria del Sistema de las Naciones
Unidas, que se encarga de promover la seguridad
alimentaria en todo el mundo.
Cerca de 5,000 personas
trabajan en este organismo en diferentes
países del mundo, con el fin de erradicar
el hambre y la pobreza.
Bocas
pequeñas
El proyecto Alimentos para
la Educación del PMA se desarrolla en
cinco departamentos del país, los cuales
se consideran como prioritarios.
Beneficia a los alumnos de
más de mil 173 escuelas, la
mayoría de cantones y
caseríos.
El número de
escuelas beneficiadas en Ahuachapán es de
197; en Chalatenango, de 336; en
Cuscatlán, de 163; en Cabañas, de
201, y en Morazán, de 276.
La población total
de niños y niñas favorecidas
diariamente con raciones de alimentos y bebida
fortificante en los cinco departamentos
mencionados, supera los 195 mil .
El menú que
consumen los niños es variado: Su base es
una ración de arroz, cocinado por madres
de los alumnos.
También se incluye
una porción de carne de res o pescado, y
el respectivo vaso de bebida fortificada con
vitaminas y minerales esenciales para el
crecimiento.
Los niños reciben
sus alimentos en los días hábiles.
Las raciones de alimentos son únicamente
para repartirse durante el año
lectivo.
Resultados
El Centro Escolar Los
Huatales, del caserillo y cantón del
mismo nombre en Ahuachapán, es un ejemplo
de los beneficios del programa.
La directora de dicho
centro de estudios, profesora Ana Mireya
Cantaderio Gálvez, aseguró que el
proyecto Alimentos para Educación ha dado
resultados positivos.
"Los
niños ya no se duermen en clases y ponen
atención. Pera también ha
disminuido la inasistencia y la deserción
escolar", explicó la profesora Cantaderio
Gálvez.
Por otra parte, el
rendimiento escolar de los casi 150 niños
de primero a sexto grado que reciben sus
alimentos todos los días, ha mejorado
notablemente.
Según la
informante, el rendimiento escolar es bueno. Los
niños aprenden más y mantienen la
concentración en sus clases, deberes y
otras asignaciones educativas. Además, la
repitencia de grado de gran parte del alumnado
se ha reducido.
Nelson, un niño de
siete años, de una familia pobre de la
zona, llega a clases descalzo y con una camisa
corta que deja ver el ombligo. Dijo en su
limitado lenguaje que "le gusta la escuela,
porque juega, aprende y le dan
comida".
Gracias al programa de
alimentación, los infantes pueden
alimentarse de forma conveniente, aunque
carezcan de calzado y a veces hasta de
cuadernos.
La directora del centro
manifestó que cada mes se realizan en la
escuela jornadas de salud, las cuales consisten
en verificar el peso, talla, crecimiento,
desarrollo y vacunación de los
niños.
Datos proporcionados por
el Ministerio de Salud indican que alrededor de
50 mil 900 niños y niñas con
algún grado de desnutrición se han
beneficiado de la atención
medico-alimentaria que proporcionan en las
escuelas y unidades de salud de las
comunidades.
Un cinco por ciento de la
población total del país (308 mil
personas) come cada día gracias al
esfuerzo conjunto de estos programas de
alimentación, dijo Gauvreau.