Eliminatorias en
tiempos del cólera
La mayor parte de los seleccionadores no
han tenido tiempo para entrenar a sus jugadores,
situación que se ha agravado esta vez no
sólo por la resistencia de los equipos
europeos a cederlos con una buena
anticipación, sino también por los
apretados calendarios de las ligas locales y los
torneos internacionales.
- Por
Enrique Escande
- Buenos
Aires
EFE.- El Colombia-Brasil pondrá hoy
en marcha las eliminatorias sudamericanas del
Mundial'2002 de fútbol, que ofrece cuatro
plazas directas a la competición que
organizarán Corea y Japón y una
repesca al quinto equipo clasificado, en un
período crítico para buena parte
de las selecciones suramericanas, que bregan por
tener a sus figuras a tiempo y en forma.
Los
responsables de los equipos son, desde ahora,
más seleccionadores que entrenadores,
como destacó el pasado fin de semana el
argentino Marcelo Bielsa, y se supone que
serán los talentos individuales, como
señaló el boliviano Carlos
Aragonés, los que podrán inclinar
la balanza en favor de sus equipos.
En Colombia hay clima de euforia,
situación propia de un país que se
ilusiona con el rendimiento individual de sus
grandes figuras que triunfan en campos de juego
de Europa y América, especialmente uno de
ellos, que destaca por su juego brillante y su
contundencia goleadora: Juan Pablo Angel, uno de
los niños mimados de los hinchas del
River Plate argentino.
Iván y Oscar Córdoba, Freddy
Rincón, Jorge "El Patrón"
Bermúdez, Mario Yepes y Angel, entre
otros, han provocado un entusiasmo festivo que
agotó los boletos para el partido en
pocas horas.
Brasil, el gran favorito, irá a tierra
colombiana sin Rivaldo, uno de los mejores
jugadores del mundo en la actualidad, y tampoco
contará con Cafú.
Pero en la selección de Wanderley
Luxemburgo la mayor parte de las veces las bajas
pasan inadvertidas cuando los sustitutos saben
de memoria lo que está escrito en la
partitura y salen al campo no solamente a no
desafinar, sino a buscar el momento para
improvisar un solo con instrumentos que fallan
pocas veces: la técnica y el talento.
La misma historia
El miércoles, los nostálgicos
aficionados peruanos, que en otros tiempos
disfrutaron con los lujos de varias de sus
grandes estrellas, irán al estadio
enganchados por la promesa del técnico
Francisco Maturana, quien dijo que su equipo
ganará "con raza y fútbol" a la
selección de Paraguay, formada con la
base del equipo que en Francia'98 hizo sudar la
gota gorda al anfitrión y finalmente
campeón.
Perú, que completó su plantilla
a última hora con la llegada de Jorge
Soto, "puede ganarle a cualquiera", afirmaba su
técnico, mientras que en el cuartel
general paraguayo, el entrenador Sergio
Markarián recibía a Roque Santa
Cruz, Celso Ayala, Roberto Acuña y Carlos
Gamarra, quienes con el equipaje a cuestas
comenzaban a escuchar los planes trazados para
el miércoles limeño.
La selección de Ecuador, una vez
más apoyada en Alex Aguinaga,
recibirá a Venezuela, el equipo de
José Omar Pastoriza que tiene intenciones
de archivar para siempre su candidatura al
último puesto y a las goleadas. En
Ecuador hay expectación, como en todas
partes, pero más que nada por la
necesidad de que su equipo levante la
cotización de sus acciones, un poco
devaluadas últimamente.
Uruguay también incorporó a los
europeos el pasado fin de semana y su
técnico, Daniel Passarella, tiene la
formación del equipo "en la mente" desde
hace varios meses para lograr algo que para el
fútbol de ese país parece
impostergable, clasificarse para un Mundial
después de las frustraciones que causaron
las ausencias en Estados Unidos'94 y
Francia'98.
Su rival será Bolivia, una
selección que cambió de
técnico dos meses antes de las
eliminatorias y que hace seis días
comenzó a entrenarse con cuatro
jugadores, al día siguiente con nueve y
que completó su plantilla 48 horas antes
del partido.
Además de la necesidad de lograr un
resultado positivo que genere confianza, en
Argentina hay expectación por lo que
pasará con la selección de Bielsa
y su público, que en los últimos
tiempos se ha manifestado frío e
indiferente con el equipo.
Optimismo Colombiano
Optimismo es lo que respira la
selección colombiana antes de enfrentarse
a Brasil, el que se disputará hoy en el
estado El Campín de Bogotá. Aunque
los jugadores de Luis Augusto García no
quieren hablar de ventajas, es obvio que se
sienten más tranquilos porque Brasil no
podrá contar con jugadores como Rivaldo y
Cafú.
Este hecho unido a los 2.640 metros de la
altura de la capital colombiana, donde
llegó ayer la expedición
brasileña, han sido gotas de
motivación para un equipo que espera
sacar sus primeros tres puntos de local.
Altitud no favorecerá a
Colombia
La altitud de más de 2.600 metros
sobre el nivel del mar de Bogotá, la
capital colombiana, no favorecerá a la
selección de este país en el
partido de las eliminatorias que
disputará con la de Brasil,
declaró su preparador físico,
Diego Barragán.
"La altitud de Bogotá no
ofrecerá ventaja a Colombia o desventaja
a Brasil, porque ambos equipos han hecho lo
correcto para acondicionar los jugadores contra
sus efectos", expresó Barragán. El
preparador físico afirmó que, en
el caso colombiano, "la luz de ventaja" radica
en que muchos de los hombres de la plantilla
conocen los efectos de la altitud por haber
jugado en Bogotá.
Passarella con dudas
El técnico de la selección de
fútbol de Uruguay, Daniel Alberto
Passarella, mantiene dos dudas, ambas en la
ofensiva, para decidir el equipo titular que
mañana recibirá a Bolivia en la
primera jornada de las eliminatorias
suramericanas del Mundial 2002.
Según se deduce de los últimos
entrenamientos, las dudas del entrenador
están entre Gustavo Poyet, del Chelsea
inglés, o Walter Fabián Coelho,
del Nacional de Montevideo, para un puesto en el
centro del campo, y entre los delanteros Marcelo
Zalayeta, del Sevilla español, o Diego
Alonso, del argentino Gimnasia y Esgrima de La
Plata.
Todos frente a la TV
Más de 150 países de
América, Asia y Europa recibirán
en directo las imágenes por
televisión del partido entre las
selecciones de Brasil y Colombia, válido
por la primera jornada de las eliminatorias
suramericanas para la Copa del Mundo del
2002.
"Las imágenes han sido comercializadas
para que su transmisión sea en directo a
Europa, Japón, y otros países de
Asia, toda Suramérica y Estados Unidos",
informó el director de Eventos Deportivos
de Caracol Televisión, Alex
Rincón.
El partido se disputará hoy en el
estadio Nemesio Camacho El Campín, de
Bogotá, a las 21.00 hora local (8:00 p.m.
de El Salvador).
Salas y Zamorano, los únicos
Las únicas posibilidades que Chile
tiene de ganar a Argentina, en la puesta en
marcha de las eliminatorias sudamericanas para
el Mundial 2002, estarán a cargo de los
delanteros Iván Zamorano y Marcelo Salas,
afirmó el defensa argentino Roberto
Sensini.
"Los chilenos no van a venir a buscar la
victoria frontalmente, sino que se harán
fuertes en defensa y la victoria, para ellos,
dependerá de esos dos delanteros, que son
lo mejor que tiene su equipo", indicó el
jugador del Lazio italiano. Sensini dijo que
Salas, es "un goleador al que uno no puede dar
espacios", mientras que de Zamorano
señaló que "es complicado de
marcar".