René
Núñez, el creador de la
turbococina
La turbococina es una
creación salvadoreña que tiene
como objetivo minimizar el uso de la leña
en el país. El invento no produce gases
tóxicos y funciona con leña y
electricidad
- Dorys
Inglés
- El
Diario de Hoy
¿Creería
usted que se pueden cocinar todos los alimentos
para un desayuno, almuerzo o cena con
sólo cinco pedacitos de leña de
cuatro pulgadas? Aunque no lo crea, René
Núñez es un salvadoreño que
inventó una cocina que tiene la capacidad
para eso y más.
La turbococina es un
invento nacional, hecho en acero inoxidable y es
una estructura en forma de cilindro que contiene
un disco de diez inyectores de aire.
Además posee un
ventilador interno que funciona con
energía eléctrica y una placa de
acero que regula la entrada o salida del aire.
Tiene un sistema de combustión
presurizado, donde el calor que se produce se
administra en un solo punto.
El invento no emite gases
tóxicos. Las emisiones que se producen en
el proceso de combustión son calor,
dióxido de carbono y agua. Por ello, el
creador la llama "la máquina que
respira", debido a que emite los mismos
componentes que los humanos. "El invento se
integra al ciclo biológico de la
naturaleza; el dióxido de carbono, el
calor y el agua son tres elementos que absorben
las plantas y lo transforman en oxígeno",
afirmó.
Núñez
creó la turbococina con el objetivo de
minimizar el uso de la leña en nuestro
país.
Además, el invento
ya está patentado en el país y
Estados Unidos.
Nacimiento
La idea de inventar la
turbococina surgió cuando un amigo de
Núñez, Francisco Serrano, le
pidió que escribiera un capítulo
para el libro de "Historia natural y
ecología de El Salvador", sobre los
recursos energéticos en el
país.
Pero el inventor se
negó, debido a que consideraba que era
muy difícil explicar el tema a
estudiantes de tercer ciclo. "Serrano me
persiguió para que escribiera el
capítulo y, ante tanta insistencia,
acepté", aseguró.
"Al terminar de escribir
el capítulo, me di cuenta de que la
leña era el recurso energético
más importante en el país",
dijo.
Comparando la leña
con la energía eléctrica, aquella
representa el mayor porcentaje de los
requerimientos en el país.
Comenzó a
investigar y profundizar más sobre el
tema, y cuando recurría a instituciones
públicas, no encontraba nada escrito
sobre el tema. "La inversión para
resolver la disminución del consumo de
leña del país es nula",
declaró.
Además,
buscó información por Internet.
"Busqué por todo el mundo y no
encontré mucho".
Comenzó a hacer
cálculos y mediciones para elaborar una
cocina que fuera sencilla y económica y,
sobre todo, que minimizara el uso de la
leña.
Primeros
pasos
El interés por la
investigación inició cuando
Núñez conoció a
Víctor Posada, médico y amigo de
la familia.
El inventor afirmó
que disfrutaba mucho ir a la casa de Posada,
pues le mostraba casi todos los inventos.
"Posada diseñó una máquina
que servía para dar terapia a los
parapléjicos y les hacía mover
todo el cuerpo".
La soldadura bajo el agua
fue otra de las creaciones del médico. El
soldador se introducía en una burbuja de
aire para soldar metales. "Yo soñaba con
ser como el doctor Posada, que inventa cosas",
afirmó.
Cuando tenía ocho
años, Núñez incendió
un predio baldío que estaba cerca de la
casa. El alboroto fue tal que todos sus vecinos
tuvieron que cooperar para apagar el incendio.
"Sentía curiosidad de ver cómo la
grama seca se encendía más
rápido que la verde. Sin querer se me
pasó la mano y comenzó a agarrar
fuego el predio", aseguró.
Cuando los vecinos
preguntaron quién había sido el
causante del hecho, él le echó la
culpa a unos vecinos.
Afirmó que el fuego
fue algo que siempre le fascinó y que
durante su niñez no había juguete
que no se escapara a ser desarmado por sus
manos.
Núñez no se
preocupaba por ser el mejor en todo hasta que
conoció a Ernesto Figueroa, un amigo del
colegio, quien le enseñó a ser
disciplinado. "Cuando salimos del colegio, me
hizo prometerle que seríamos los mejores
estudiantes de la universidad", recuerda.
Figueroa siempre tuvo como
objetivo ser el mejor en todo lo que
hacía. Núñez explicó
que el compañero de clase le
enseñó a luchar por todo y tratar
siempre de llegar a ser el mejor.