Anuncian
plan de reorientación para abril
El BFA al
quirófano
El gobierno está
estudiando minuciosamente al Banco de Fomento
Agropecuario, para elaborar y echar a andar un
plan que saque a la institución del hoyo
financiero en el que está
El
Diario de Hoy
El
gabinete económico afina los detalles
finales del plan de reestructuración del
estatal Banco de Fomento Agropecuario (BFA),
para relanzarlo como una institución que
apoye el desarrollo económico.
El plan pretende sacar al
banco del atolladero financiero en el que se
encuentra y reorientar sus servicios hacia el
sector de pequeños productores
agropecuarios -su finalidad original.
A la fecha, tanto los
funcionarios del gabinete económico como
las autoridades del BFA afinan los que se
consideran serán los detalles finales del
programa, que será discutido luego en
Casa Presidencial y hecho público en
abril próximo.
El presidente del Banco de
Fomento, Guillermo Funes, declinó
comentar especificaciones del programa, debido a
que éste aún no ha sido
terminado.
La reestructuración
del BFA se vuelve más urgente en estos
momentos, pues si el gobierno pretende emplearlo
como punta de lanza de su programa de desarrollo
agropecuario, no puede darse el lujo de tener un
banco con tantos problemas
financieros.
El otro punto de la
reestructuración tiene que ver con el
aspecto financiero, pues por ser propiedad
estatal, sus pérdidas son cubiertas por
fondos del erario público.
En el
fondo
El Banco de Fomento
Agropecuario tiene prendido el farolillo rojo en
la clasificación del sistema financiero
al cierre de 1999.
El año pasado, la
institución cerró con las cifras y
posiciones menos halagadoras del sistema, las
cuales harían quebrar a cualquier banco
privado.
Terminó 1999 con el
más alto porcentaje de mora de los bancos
en activo; la mayor caída en utilidades
-por consiguiente, las mayores pérdidas-;
los menores rendimientos en cuanto a
rentabilidad y crecimiento patrimonial, y la
mayor caída de activos y de
patrimonio.
En cifras, el BFA acumula
una mora del 30 por ciento; un déficit de
más de 200 millones de colones; una
pérdida patrimonial por otros 200
millones de colones, y una baja de activos por
532 millones más.
La rentabilidad sobre
patrimonio fue negativa en más de un cien
por ciento, y su crecimiento patrimonial
también fue negativo, esta vez en un 50
por ciento.
Dicha situación
también perjudicó su total de
depósitos, el cual descendió en
más de 300 millones de colones, la mayor
baja de sistema. Mientras, sus créditos
encuadrados en la categoría con mayor
riesgo de incobrabilidad suman el 25 por ciento
del total.
El
favorito
El presidente del BFA -en
el cargo desde junio pasado- explica que el mal
desempeño de la institución se
origina por su misma condición de banco
estatal, por cuya finalidad -fomento
agropecuario- ha sido el blanco preferido de los
decretos de condonaciones de deudas emitidos por
la Asamblea Legislativa.
Dichos decretos, que
comenzaron a darse desde 1992, aún
están vigentes y le han hecho perder a la
institución más de 500 millones de
colones.
Funes señala que el
alza de la mora también se explica en ese
contexto, pues muchos contratantes de
créditos con el banco han dejado de
pagarlos a la espera de que resulte un nuevo
decreto que les condone la deuda.
"Se está fomentando
una cultura del no pago", ha expresado el
funcionario.
Debido a que el BFA no
entró en el programa de
privatización bancaria de principios de
los 90, tampoco ha tenido un proceso de
saneamiento de cartera, como la que tuvieron los
bancos que sí fueron vendidos, por lo que
presenta sus números en rojo.
Actualmente, el BFA
afronta un serio problema crediticio originado
en la concesión de dos millonarios
préstamos para la compra del Ingenio El
Carmen &emdash;que suman unos 95 millones de
colones&emdash;, por lo que incluso se habla de
la posibilidad de abrir un expediente judicial
contra la anterior administración
bancaria.
Al respecto, la actual
administración ya tomó sus
previsiones y mantiene un interventor en el
ingenio para verificar que la empresa cancele al
blanco las cuotas del crédito.
El gran peso del
BFA
El Banco de Fomento
Agropecuario ha perdido más de 500
millones de colones por los decretos de
condonación de deudas aprobados por la
Asamblea Legislativa.
El último de ellos
es el decreto legislativo 264, vigente desde
abril de 1998.
Éste establece la
liquidación de los fondos recibidos a
través del convenio de
administración de fondos del componente
agropecuario, del Plan de Reconstrucción
Nacional, por el Banco de Fomento
Agropecuario.
Por su medio, los fondos
no utilizados pasarán a formar parte del
patrimonio del Banco, a efecto de resarcir los
gastos incurridos en el referido
programa.