Nueva imagen en
homenaje al cine mismo
El Oscar, una estatuilla dorada que premia
lo mejor del cine que ve la mayoría de
los estadounidenses, ha logrado atraer la
atención mundial. Este año su
magia llegará a más de mil
millones de televidentes de todo el mundo. En
treinta y seis ciudades de los Estados Unidos,
donde el furor es mayor, se realizarán
fiestas oficiales en donde se busca recaudar
fondos para obras de caridad. El año
pasado se logró recaudar $1.7 millones.
- Por
Rolando Medina López
- Crítico
de Cine
- Enviado
especial de el diario de hoy
"La
noche de los Oscar es una excusa perfecta para
organizar una fiesta" señala Ric
Robertson, administrador ejecutivo de la
Academia de Artes y Ciencias
Cinematográficas. "Nosotros observamos
que a través de los años cientos
de organizaciones de caridad organizaban fiestas
para recaudar fondos en la noche de los Oscar.
Hemos tomado la idea y le damos el sello
oficial, llevando algunas estrellas a dichas
ciudades. Así la gente colabora y puede
disfrutar de la entrega de las estatuillas junto
a celebridades".
Para la entrega de este año, 244
cintas fueron elegibles para la
consideración de los miembros de la
Academia para terminar nominando a cinco en la
categoría principal. En 1999 el total de
cintas elegibles fue de 281.
El proceso inicia cuando una lista de todas
las posibles cintas a considerar son enviadas
por correo a los miembros de la Academia.
Pero ese solo es el trabajo de
selección y votación.
Detrás de las cámaras se debe de
reunir a un elenco para que monte el evento.
Productores de categoría
Oscar
Este año como productores del show
fueron seleccionados Richard D. Zanuck y Lili
Fini Zanuck, quienes recibieron el Oscar como
productores de la cinta que se llevó la
estatuilla en 1989, "Conduciendo a la
Señorita Daysi".
"El hecho que esta ceremonia sea la primera
del milenio, presenta nuevos retos",
afirmó desde Hollywood Richard Zanuck.
"Estamos planeando un espectáculo
más ágil y excitante, pero que
celebre nuestro pasado
cinematográfico".
Uno de los primeros pasos de los Zanuck,
descendientes de una dinastía poderosa en
Hollywood, fue la de llenar el espacio del
encargado de entretener a la audiencia. Lograron
que regresara Billy Crystal. Esta será la
cuarta vez que él funge como Maestro de
Ceremonias, un trono que ha sabido heredar de
Johnny Carson y Bob Hope, con creces.
"estamos muy emocionados con haberle podido
contratar" señaló Lili.
"Indiscutiblemente de la era
contemporánea de los Oscar, él es
el más popular".
La primera mujer
Como dato curioso, vale la pena
señalar que esta es la primera vez en los
setenta y dos años de vida del Oscar, que
una mujer es seleccionada como productora.
Señal de nuevos tiempos que llegan con el
nuevo milenio. "Pienso que es genial ser la
primera mujer productora del show",
afirmó Lili Zanuck, " pero en realidad he
trabajado en Hollywood por veinte años,
así que para mí es un trabajo
más.
Los Oscar están prácticamente
en mi ADN. He asistido al show los
últimos cincuenta años. Mi padre
ganó tres estatuillas. Yo lo que deseo es
rescatar algo del espíritu comunitario
del viajo Hollywood".
Los Zanucks, quienes estuvieron
también postulados al Oscar en 1975 por
"Tiburón" y en 1982 por "El Veredicto",
han buscado como director de la
transmisión a Louis Horvitz. ese trabajo
lo ha realizado tres veces anteriormente. En
1998 recibió el premio Emmy por dirigir
la entrega de los Oscar correspondiente a
1997.
Algo a lo que los Zanucks le están
apostando es a la tecnología de punta. La
transmisión del 2000 dispondrá de
;as últimas innovaciones en
tecnología, según lo afirmaron sus
productores.
Por primera vez en la historia de estos
premios, se utilizarán masters de
producción y transmisión de Alta
Definición a la hora de incluir los clips
que muestran escenas de las películas en
cada una de las nominaciones.
"Aprovecharemos la nueva tecnología
existente en el mundo del espectáculo,
para introducir cambios en el diseño de
la escenografía, ; iluminación del
escenario y el contenido mismo del show",
afirmó Richard Zanuck, cuando se
intentó conocer en qué se
diferenciaría su estilo de
producción con el de años
anteriores.