Salvadoreños
: "asesinos de agua"
Pese a todos los
llamados hechos, los salvadoreños
abusamos del agua y nos quejamos de que
falte
- Leonel
Hernández
- El
Diario de Hoy
¿Es
usted de los que sufre cuando a su casa no llega
el agua potable? Más de una vez
habrá padecido por el problema.
De seguro también
es de las personas que permanecen indiferentes a
los problemas de contaminación,
deforestación y
erosión.
El círculo vicioso
de la falta de agua y la apatía de tomar
medidas para evitarlo es un problema que se
originó hace años y que cada
día se vuelve más
grave.
El agua es tan importante
que su control y utilización, en varios
países, ya sea para consumo o como medio
de transporte, ha sido detonante de
conflictos.
Cabe mencionar que
Turquía controla los afluentes de los
ríos Eufrates y Tigris, y su
aprovechamiento es visto por Irak y Siria como
un arma en favor de los turcos. Entre
México y Estados Unidos, el agua del
río Colorado es usada para abastecer a
Los Angeles, aunque podría beneficiar a
otras zonas.
La degradación de
los recursos naturales lleva a la
destrucción de las personas,
aseveró el Lic. Antonio Adolfo
Villacorta, presidente del Fondo Ambiental de El
Salvador (FONAES).
El funcionario
indicó que todos los recursos naturales
se están agotando en el país, y es
por ello se deben promover acciones tendientes a
mejorar el ambiente.
Pese a que en En El
Salvador se tienen perfectamente identificadas
las estaciones lluviosa y seca, hay áreas
en las que la sequía es un problema.
FONAES identifica dos tipos de sequías:
una moderada y otra severa. La primera afecta
los municipios de Metapán, Santa Rosa
Guachipilín, San Antonio Pajonal,
Santiago de la Frontera y Candelaria de la
Frontera, en Santa Ana.
Así como a los
municipios de Tacuba, San Lorenzo y San
Francisco Menéndez, en Ahuachapán;
Acajutla, en Sonsonate, y Nueva
Concepción, en Chalatenango.
También en
Jiquilisco, Usulután, Puerto El Triunfo,
San Dioniso, Santa Elena, Juacuarán,
Ereguayquín y Ozatlán, en
Usulután, los habitantes sufren con este
tipo de seguía. Igual situación
ocurre en la zona norte de Morazán y La
Unión.
Sufren sequía
severa los departamentos de La Unión, con
excepción de Lislique, Polorós e
Intipucá, y Chirilagua, en San Miguel. Lo
mismo ocurre en la zona sur de Morazán y
norte de Usulután.
A esto se deben agregar
los elevados índices de
contaminación de ríos y otros
mantos de agua, especialmente debido al mal
manejo de desechos industriales,
agroindustriales y domiciliares.
Las consecuencias son
alarmantes. Entre 1998 a 1999, los datos de
mortalidad infantil por enfermedades
gastrointestionales son preocupantes.
El departamento de
Epidemiología del Ministerio de Salud
Pública reveló que en ese
período murieron 154 niños menores
de 5 años.