Viernes 24 de marzo


Palabras
Un mundo de cambios infinitos
Carlos Balaguer

Vivimos en el mundo constante de cambios. Aun los egos genéticos se modifican con relación al medio ambiente. Vemos, por ejemplo, que los tiburones llegados un día a los lagos, sin poder volver al océano original, terminaron con los siglos naciendo desdentados. Porque al dejar de ser carnívoros, se volvieron mansos, dejaron la violencia y dejaron de ser asesinos. Ya no necesitaban matar para vivir, y se dedicaron a pastar únicamente las algas del lecho del lago, ya no necesitaba su mortal dentadura.

Hoy son los tiburones más mansos e inofensivos de la tierra. Los peces que viven en grandes profundidades, donde no alcanza a llegar la luz, nacen ciegos al no necesitar usar esos órganos. Así no ven la luz quienes han vivido en oscuridad, porque su corazón no mira, porque no ha abierto los ojos internos...

Porque después de vivir, largos años en tinieblas, no pueden apreciar la rosa de la vida.

La existencia universal es un mundo de cambios infinitos


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