- Palabras
- Un mundo de cambios
infinitos
- Carlos
Balaguer
Vivimos en el mundo constante de cambios. Aun
los egos genéticos se modifican con
relación al medio ambiente. Vemos, por
ejemplo, que los tiburones llegados un
día a los lagos, sin poder volver al
océano original, terminaron con los
siglos naciendo desdentados. Porque al dejar de
ser carnívoros, se volvieron mansos,
dejaron la violencia y dejaron de ser asesinos.
Ya no necesitaban matar para vivir, y se
dedicaron a pastar únicamente las algas
del lecho del lago, ya no necesitaba su mortal
dentadura.
Hoy son los tiburones más mansos e
inofensivos de la tierra. Los peces que viven en
grandes profundidades, donde no alcanza a llegar
la luz, nacen ciegos al no necesitar usar esos
órganos. Así no ven la luz quienes
han vivido en oscuridad, porque su
corazón no mira, porque no ha abierto los
ojos internos...
Porque después de vivir, largos
años en tinieblas, no pueden apreciar la
rosa de la vida.
La existencia universal es un mundo de
cambios infinitos