Los cubanos no se
amilanan
Los entrenadores cubanos de las
selecciones nacionales de baloncesto
recién comenzaron antenoche su trabajo.
De acuerdo a sus planes, esperan montar dos
combinados, tanto en masculino como en femenino,
para devolver a El Salvador la jerarquía
del deporte de las cestas. Los primeros
resultados se podrán ver en un par de
meses, según sus palabras.
- Oscar
Guerra
- El Diario
de Hoy
Las
preselecciones masculina y femenina tienen ya
dos semanas de prácticas bajo las
órdenes de los cubanos Néstor
Trujillo y Caridad González.
Los grupos de seleccionados se han dividido
en dos grupos. En uno se encuentran los
jugadores más jóvenes, y en el
otro, los experimentados que, por problemas de
horario, no pueden hacerlo junto al resto de sus
compañeros. Las prácticas se
realizan los lunes y los miércoles por la
noche.
Por el momento, los entrenamientos se
concentran en el trabajo personal, físico
y de tiro a la cesta. "El trabajo en equipo lo
vamos a comenzar después que termine el
Campeonato Nacional, en mayo. Para entonces ya
conoceremos el rendimiento de los seleccionados
y sus estadísticas", dijo Trujillo al
referirse a los pasos de su
planificación.
Para esa etapa serán veinte los
deportistas que conformarán la base del
equipo nacional. Entre los principales objetivos
de los caribeños está realizar
para septiembre la Copa Independencia, con
equipos del Caribe y los combinados
salvadoreños.
Lo que ha visto el caribeño, hasta el
momento, le ha gustado. "Hay mucho talento que
hay que mejorar, pero para eso estamos
aquí, para ayudarles", manifestó
el técnico.
Deficiencias
No obstante el optimismo inicial, uno de los
mayores obstáculos encontrados es contar
con un buen elemento que cubra la
posición de pasador, pero "hay
jóvenes con madera, que pueden acoplarse
a nuestra idea", añadió.
De acuerdo a su propio análisis, "el
mayor problema que tiene el jugador
salvadoreño es que no puede cambiar los
ritmos en los partidos. Desde que empieza hasta
que termina un partido tienen un rendimiento
similar, tienen el mismo ritmo".
Para los cubanos lo más importante es
tener paciencia y confiar en su trabajo para
obtener los resultados.
No es para menos. El baloncesto
salvadoreño vive, desde los
últimos tres años, un
período de recesión en su
representación a nivel internacional.
Asimismo, a nivel interno, la Federación
se encuentra bajo un mar de acusaciones sobre
irregularidades administrativas y contables.