Los medios escasean
en la región oriental
Los bachilleratos de Usulután y San
Miguel, donde se imparten estudios vocacionales
como mecánica general, electriciad,
bachillerato agrícola, entre otros, no
tienen maquinaria moderna
- Susana
Joma
- El Diario
de Hoy
Los
institutos nacionales que funcionan en el
corazón de Usulután, San Miguel e
incluso en Santa Rosa de Lima, en La
Unión, necesitan el apoyo del Ministerio
de Educación para mejorar la
infraestructura, obtener computadoras,
maquinaria, bibliografía y proveer de
docentes.
Las tres comunidades educativas han hecho
esfuerzos para comprar equipos, pero
éstos resultan insuficientes ante la
demanda existente.
Ovidio Méndez, subdirector del
Instituto Nacional Usulután, dijo que
ahí se atienden alrededor de 2,300
alumnos en las opciones Comercio,
Mecánica General, Automotriz,
Electrotécnico, Enfermería, Salud,
Agrícola y General, pero el espacio del
que disponen es muy reducido. Ni siquiera tienen
canchas.
Pese a que algunos municipios de
Usulután, como Santa Elena, Santa
María y Ereguayquín ya abrieron
institutos, las opciones que ofrecen son
limitadas, y eso hace que los jóvenes
prefieran estudiar en la cabecera.
Méndez expresa que necesitan equipo y
una biblioteca actualizada para mejorar la
enseñanza en la mayoría de las
áreas que sirven. "Tenemos entendido que
el ministerio está trabajando en el
proyecto APREMAT (Apoyo al Programa de
Educación Técnica), pero
aquí aún no ha llegado",
subrayó.
El instituto está revisando sus planes
de estudio para aumentar la calidad, pero,
según Gustavo Urrutia, coordinador del
instituto, los recursos serán
determinantes para que eso se concrete.
El Lic. Modesto Barahona, director del
Instituto Nacional Isidro Menéndez de San
Miguel, dijo que si bien cuentan con un terreno
amplio para atender a 2,700 estudiantes, carecen
de tecnología moderna y necesitan
más docentes.
Opina que los planes de estudio tienen que
readecuarse según la realidad local, pero
subraya que las deficiencias de los muchachos
vienen desde los primeros años de
estudio.
Por su parte, el director de Santa Rosa de
Lima, Edgar Fuentes, declaró que
ahí necesitan un laboratorio de ciencias,
biblioteca, mobiliario, un salón de usos
múltiples y el "software" para
computadoras.
Por la construcción de la carretera,
el instituto no tiene agua potable para proveer
a los 680 estudiantes que atiende.