La década de
cambios en los institutos de la
capital
Las familias que residen en los municipios
de San Salvador han optado por inscribir a sus
hijos en centros educativos cercanos a sus
casas, para evitar que tengan que cruzar el
Centro y se expongan al peligro de ser
agredidos
- Susana
Joma
- El Diario
de Hoy
La
demanda de los institutos públicos y
privados ubicados en el corazón de la
capital ha descendido. Algunos han sobrevivido a
los cambios; otros, especialmente colegios que
antes eran muy populares, desaparecieron en
medio del fenómeno de la postguerra y la
violencia estudiantil.
Durante los años de guerra, los
pasillos del Instituto Nacional Francisco
Menéndez (INFRAMEN), del Instituto
Técnico Industrial (ITI), de la Escuela
Nacional de Comercio (ENCO), del Instituto
Alberto Masferrer (INAM) se mantuvieron
abarrotados.
En los últimos tres años,
debido a la baja demanda, las autoridades
escolares de la ENCO &emdash;hoy convertida en
instituto&emdash; se han visto en la necesidad
de cerrar, unir secciones y arreglárselas
para que los profesores no queden cesantes. Eso
es una verdad que cuentan ex docentes de la
ENCO, con los que conversamos en los pasillos de
otros institutos durante la aplicación de
la PAES.
Julio César Trujillo, director del
INFRAMEN, expresa que, en la época del
conflicto, la demanda en el instituto que dirige
fue "tremenda", debido a que las familias que
vivían en las zonas más afectadas
se trasladaban hacia los municipios
periféricos, como Mejicanos,
Cuscatancingo, Ciudad Delgado, entre otros.
Hoy, la historia es otra
Trujillo asevera que la delincuencia
estudiantil, que en los últimos
años ha envuelto a los institutos y
colegios del centro de San Salvador,
generó cambios en la demanda de sus
servicios.
Pocos han logrado sobrevivir, aunque con
grandes esfuerzos, e incluso este año se
observó que, llegado el mes de febrero,
los colegios estaban ofertando matrícula,
una "opción" que por cierto
también se ha presentado en los servicios
universitarios.
Los indicadores nacionales de ingreso a
educación media de 1998 ( los más
actualizados que tiene el Ministerio de
Educación) muestran un descenso de
ingreso de estudiantes; sin embargo, durante una
reciente entrevista a Ana Marta Najarro,
directora nacional de Educación Media,
aseguró que, pese a lo que ocurre en los
institutos de la capital, en general, el ingreso
de estudiantes no va en descenso.
El director del INFRAMEN hizo notar que las
familias que viven en San Salvador y que tienen
hijos en edad escolar, poco a poco, han optado
por matricularlos, especialmente a los varones,
en las escuelas e institutos que funcionan cerca
de sus casas.
A pesar del fenómeno de
redistribución de demanda que se ha
experimentado, Trujillo asegura que ahí,
este año, lograron cubrir todos los
espacios.
Según sus estadísticas,
actualmente, el instituto tiene 3 mil
estudiantes, de los cuales unos 1,100 fueron de
nuevo ingreso. Del total de población
estudiantil que tiene la institución, la
mayoría corresponde al sexo femenino.
Trujillo explica que los padres las consideran
menos propensas al ataque de otros
estudiantes.
La redistribución, si bien ha tenido
efectos económicos adversos en los
centros educativos del centro de la capital,
especialmente en los privados, también
tiene un lado positivo: las calles ya no son
escenario de las correrías y riñas
entre los escolares, y el miedo a que una piedra
o granada caiga dentro del bus,
prácticamente, ha desaparecido entre los
ciudadanos que cada mañana salen a sus
trabajos.