Lunes 20 de marzo


La década de cambios en los institutos de la capital

Las familias que residen en los municipios de San Salvador han optado por inscribir a sus hijos en centros educativos cercanos a sus casas, para evitar que tengan que cruzar el Centro y se expongan al peligro de ser agredidos

Susana Joma
El Diario de Hoy

La demanda de los institutos públicos y privados ubicados en el corazón de la capital ha descendido. Algunos han sobrevivido a los cambios; otros, especialmente colegios que antes eran muy populares, desaparecieron en medio del fenómeno de la postguerra y la violencia estudiantil.

Durante los años de guerra, los pasillos del Instituto Nacional Francisco Menéndez (INFRAMEN), del Instituto Técnico Industrial (ITI), de la Escuela Nacional de Comercio (ENCO), del Instituto Alberto Masferrer (INAM) se mantuvieron abarrotados.

En los últimos tres años, debido a la baja demanda, las autoridades escolares de la ENCO &emdash;hoy convertida en instituto&emdash; se han visto en la necesidad de cerrar, unir secciones y arreglárselas para que los profesores no queden cesantes. Eso es una verdad que cuentan ex docentes de la ENCO, con los que conversamos en los pasillos de otros institutos durante la aplicación de la PAES.

Julio César Trujillo, director del INFRAMEN, expresa que, en la época del conflicto, la demanda en el instituto que dirige fue "tremenda", debido a que las familias que vivían en las zonas más afectadas se trasladaban hacia los municipios periféricos, como Mejicanos, Cuscatancingo, Ciudad Delgado, entre otros.

Hoy, la historia es otra

Trujillo asevera que la delincuencia estudiantil, que en los últimos años ha envuelto a los institutos y colegios del centro de San Salvador, generó cambios en la demanda de sus servicios.

Pocos han logrado sobrevivir, aunque con grandes esfuerzos, e incluso este año se observó que, llegado el mes de febrero, los colegios estaban ofertando matrícula, una "opción" que por cierto también se ha presentado en los servicios universitarios.

Los indicadores nacionales de ingreso a educación media de 1998 ( los más actualizados que tiene el Ministerio de Educación) muestran un descenso de ingreso de estudiantes; sin embargo, durante una reciente entrevista a Ana Marta Najarro, directora nacional de Educación Media, aseguró que, pese a lo que ocurre en los institutos de la capital, en general, el ingreso de estudiantes no va en descenso.

El director del INFRAMEN hizo notar que las familias que viven en San Salvador y que tienen hijos en edad escolar, poco a poco, han optado por matricularlos, especialmente a los varones, en las escuelas e institutos que funcionan cerca de sus casas.

A pesar del fenómeno de redistribución de demanda que se ha experimentado, Trujillo asegura que ahí, este año, lograron cubrir todos los espacios.

Según sus estadísticas, actualmente, el instituto tiene 3 mil estudiantes, de los cuales unos 1,100 fueron de nuevo ingreso. Del total de población estudiantil que tiene la institución, la mayoría corresponde al sexo femenino. Trujillo explica que los padres las consideran menos propensas al ataque de otros estudiantes.

La redistribución, si bien ha tenido efectos económicos adversos en los centros educativos del centro de la capital, especialmente en los privados, también tiene un lado positivo: las calles ya no son escenario de las correrías y riñas entre los escolares, y el miedo a que una piedra o granada caiga dentro del bus, prácticamente, ha desaparecido entre los ciudadanos que cada mañana salen a sus trabajos.


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