Producto de errores
humanos
Las crisis ambientales que se registran en
Chalatenango y Usulután son el resultado
de factores que han sido agudizados por
actitudes erróneas del ser humano
- Rosemarié
Mixco
- El Diario
de Hoy
Scott
Baxter, el geólogo integrante del equipo
multidisciplinario del Ministerio de Medio
Ambiente (MAR), sustenta su trabajo en la
convicción de que los problemas sufridos
en las zonas de cárcavas son
complejísimos y que las soluciones deben
ser igual.
Para él, fenómenos, como la
inestabilidad gravitatoria con movimiento de
masas, es algo que forma parte de la naturaleza,
que lleva su tiempo y su mecanismo.
Sin embargo, cuando el hombre llega a un
territorio y no conoce las leyes naturales que
suceden en esa área en particular
desarrolla acciones inadecuadas que causan
problemas y dan lugar a vulnerabilidad.
"Para ejemplo, Berlín está
sometido a situaciones sismológicas
más intensas y frecuentes que el
área de Chalatenango. Si yo desconozco
esto y construyo mi casa ignorando el
fenómeno natural, creo un alto grado de
vulnerabilidad que se plasma en daños a
la infraestructura", explicó.
En Chalatenango hay terrenos con pendientes
muy pronunciadas, rocas muy viejas y compuestas,
y viene la población tala árboles
para preparar terrenos y cultivar maíz en
laderas hasta de 45 grados de inclinación
o más. ¿Qué ocurre?
Empiezan los problemas con la remoción
de masas y generan la vulnerabilidad
ecológica, ambiental y geológica.
No obstante, en el trasfondo, la primera
vulnerabilidad es la socio-económica y es
en este punto donde la mayoría de autores
se refiere a que el punto de partida es el ser
humano.
Acción inmediata
Se ha cometido más de un error.
Hablamos de vías inadecuadas, carencia de
sistemas de drenaje, cultivos en desacuerdo con
la vocación de los terrenos, falta de
práctica de conservación de
suelos, deforestación y mal manejo de la
reforestación, entre otros. "El desastre
siempre es inducido por el ser humano",
advirtió el experto.
Baxter ve la situación como tener a un
enfermo grave al que en un primer momento se
debe estabilizar, antes de decidir el
tratamiento a usar. Como primer paso, él
propondría reducir las velocidades de los
ríos en Chalatenango y la forma de evitar
deslaves y taludes en ambas áreas.
A corto plazo, se deben hacer obras de
ingeniería, como guarda niveles en
áreas críticas, protección
de ciertas áreas laterales y poner rocas
en los taludes, para luego desarrollar
prácticas de conservación de
suelos, agroforestales y otro tipo de acciones
que solo se pueden efectuar a mediano y largo
plazo.
La advertencia de todos los estudios es que
la intervención de la gente es necesaria
para controlar los fenómenos naturales,
acciones que deben iniciar ya, a fin de
colaborar con la naturaleza hasta que ella
encuentre el equilibrio.