- Aclarando
amanece
- Terremoto
electoral
- Carlos
Sandoval
El
12 de marzo ha significado para ARENA un
verdadero terremoto electoral porque no
solamente perdió, por segunda vez
consecutiva, la Alcaldía Municipal de San
Salvador y 25 en el interior del país,
sino también la mayoría de
diputados en la Asamblea Legislativa. Es la
más grande derrota que ha recibido en
toda su historia política. El veredicto
de la urnas ha sido muy claro. Lo que hay que
hacer ahora es tratar de explicar el por
qué de esos resultados con el fin de
superarlos en el futuro.
Hay que hace ver que el terremoto
político -la diputada Gloria Salguero
Gross dice "catástrofe"- no
alcanzó solamente a ARENA, un partido de
derecha, sino también al CDU, una
coalición de izquierda, y a la USC, una
lombriz del Frente, ya que éstos
últimos tendrán que desaparecer
del escenario político por no haber
alcanzado el número de votos exigidos por
el Código Electoral. Los demás
partidos que desaparecen -PLD y PPL- siempre
fueron anónimos. En cambio, el PCN, un
partido de derecha, resultó fortalecido
con 14 diputados. Los más castigados
fueron, pues, la "derechona" arenera y la
izquierda oportunista.
Lo anterior quiere decir, por una parte, que,
en términos generales, las urnas
favorecieron más a la derecha racional
que a la izquierda emotiva. La derecha sigue
manteniendo hegemonía en el electorado.
Y, por la otra, que el triunfo del FMLN ha sido
muy relativo. Ahora todo dependerá de la
capacidad de concertación y consenso que
exista entre ARENA y el PCN para obtener la
mayoría simple. Porque para la
mayoría calificada tiene que entrar en el
juego, irremediablemente, el FMLN. Lo que no es
nada fácil ni sencillo porque los
proyectos y los intereses entre ambas tendencias
políticas son completamente distintos.
Esto vaticina que los entrampamientos y regateos
en lo relativo a empréstitos y
nombramientos van a continuar en la Asamblea
Legislativa con los consiguientes lastres en la
administración pública. Las dos
primeras pruebas serán las elecciones del
presidente de la Asamblea y de los nuevos
magistrados a la CSJ.
Pero aparte de la regla de mayorías y
minorías, el Gobierno y los partidos
políticos deben comprender que para
evitar el entrampamiento es necesario proponer
asuntos de interés verdaderamente
colectivo. Existen muchos problemas nacionales
en los que no caben criterios antagónicos
tales como el de lograr la recuperación
económica, abrir fuentes de trabajo,
democratizar la educación, extender los
servicios de salud, dar seguridad a los
ciudadanos, garantizar las reglas del juego
institucional. ¿Habrá algún
partido político que se oponga a esos
anhelos? Son cuestiones de Estado en los que los
partidos sólo pueden
consensuar y colaborar lealmente, cualquiera
que sea la composición del Congreso. El
problema está en los medios a
emplear.
El Gobierno tiene que aprender mucho de los
resultados de las elecciones del 12 de marzo. En
primer lugar, tiene que entender que los
proyectos económicos, sociales y
políticos no deben ser el producto de las
eminencias grises, sino del consenso; en segundo
lugar, que se deben crear condiciones para una
distribución más equitativa de la
riqueza y, en tercer lugar, que el gabinete no
se hace con amigos y recomendados, sino con
gente capaz y experimentada.
ARENA, por su parte, debe asumir con
responsabilidad, honestidad, dignidad,
inteligencia y fortaleza el terremoto electoral
(no es un terremoto político), porque de
lo contrario nunca lo podrá superar. Digo
lo anterior porque lamentablemente el Lic.
Cristiani, junto a otros del ala "derechona", se
resiste a reconocer el veredicto popular. Pero
Gloria Salguero Gross les ha recordado la
"catástrofe" de 1997. Se perdió la
Alcaldía Municipal de San Salvador y
muchas en el interior del país, pero se
retuvo la mayoría de diputados en la
Asamblea Legislativa, lo que le garantizó
a ARENA retener la presidencia. Ahora, en
cambio, pierden nuevamente la Alcaldía de
San Salvador y 25 alcaldías más,
la mayoría en el Parlamento e,
irremediablemente, la presidencia del Organo
Legislativo. ¿No es esto un verdadera
zarandeada? Sin embargo, el COENA no lo quiere
entender así y trata de minimizar los
resultados con argumentos infantiles e
inconsistentes. Por ello es necesario e
indispensable ayudarles a evaluar los comicios.
En política, como en la medicina, lo
principal es diagnosticar bien la enfermedad
para prevenirse contra sus consecuencias.
Algunas de las causas del fracaso del 12 de
marzo son: a) La falta de visión de
estadista del presidente Flores, a pesar del
reciente reconocimiento internacional. Se
trataría en todo caso de un estadista
"Ignoramus Causa". Un problema tan sencillo como
el del ISSS lo complicó a tal extremo que
se vio obligado a emplear la fuerza bruta. Se
trataba, en el fondo, de mantener el imperio de
la ley y no el del garrote. Porque no hay duda
que la actuación de la PNC fue
desmesurada, salvaje y contraproducente; b) La
falta de propuestas legislativas serias y
justas; c) La ausencia de candidatos honestos y
capaces. En su inmensa mayoría, nombrados
de dedo, eran o personajes desprestigiados o
ilustres desconocidos; d) La propaganda fue
insustancial, reiterativa, engañosa e
inmoral, como el uso del anónimo.
Al respecto es bueno recordar aquel consejo
de Georges Clemenceau cuando advertía que
si las campañas a veces ayudan a ganar
elecciones, en otras ocasiones se convierten en
un diabólico mecanismo para perderlas; e)
A ARENA le faltan ideas y de ideales, pero le
sobran poses emotivos, por eso nunca responde a
los ataques de la izquierda contra su
ideología neoliberal; por el contrario,
sus dirigentes se hacen los sordos. Y la
consecuencia lógica es que
muchísima gente le teme más al
sistema neoliberal que al socialista o
comunista. La dirigencia del FMLN
inteligentemente no
mencionó en ningún momento la
palabra socialismo. En su lugar ofreció
un "modelo económico alternativo". Las
palabras sirven para ocultar el pensamiento.
Ahora a ARENA no le queda más remedio que
refundarse o refundirse.