- Palabras
- El fuego
creador
- Carlos
Balaguer
Es el hombre en los albores de la vida,
según refiere el santo Génesis
("Genezo" en esperanto), quien tuvo que decidir
entre el Paraíso y el destierro; entre el
pecado y el amor; entre la luz y la sombra.
Igual elegimos la alegría o el dolor, y
me refiero a la alegría que vence al
dolor, la alegría de vivir.
Así, existe una energía
destructora y una energía creadora.
La ley de la fuerza cinética explica
la virtud del agua que cae del estanque, de la
presa hidroeléctrica y produce
energía. No así la energía
que destruye pueblos y vidas.
La energía por la que debe optar el
hombre, es la energía creativa y no la
destructiva. Tanto fuera de nosotros, como
dentro de nosotros.
Sobran los recursos económicos para
mover y financiar la siniestra maquinaria de las
guerras fratricidas. No así los recursos
para mover las máquinas generadoras de
progreso, de energía y de luz que
ilumina.
Así, queda a oscuras la ciudad del
hombre; así queda sin luz el
corazón humano. Tiene que amar para
volver a alumbrar.
Así, quedan sin luz los altos jerarcas
y gobernantes; así eclipsan las
esperanzas de un pueblo dividido. Se apaga la
ciudad, se apaga su esperanza, su afán y
su alegría. Tiene el hombre con su amor
que volver a encender la ciudad de su
anhelo.