- Opinando
- Pongamos los pies en
la tierra
- Vicente
Araujo Cárdenas
El
hombre ya puso el pie en la Luna y
robóticamente está explorando
Marte. Con el Internet y la tecnología
computarizada, el mundo se está volviendo
cada vez más chico, razón por la
cual estamos entrando en la era de la
globalización total.
Políticamente existen sólo dos
fuerzas: la izquierda y la derecha, que tienen
que conjugarse para bien de la humanidad,
dejando atrás las controversias
desestabilizadoras, improductivas y obsoletas,
pensando con el cerebro y no visceralmente. De
las casi dos centenas de países que
existen en el mundo, solamente unos 180
están asociados en la ONU, donde vibran
los siete países más ricos del
orbe, seguidos de una veintena de países
desarrollados y, a la zaga, van los desnutridos,
esquilmados y subdesarrollados del 3er.
mundo.
Por ley natural, el pez grande se come al
chico; las naciones fuertes y poderosas son las
que dictan, lógicamente, el curso de la
humanidad tanto en lo económico,
político, social, etc. Bien sabemos que
los bancos internacionales son producto de los
países ricos y por medio de los cuales se
dictan las diferentes medidas económicas
como son, por ejemplo, los préstamos
condicionados que se imponen al tercer mundo
(México, Brasil, Rusia, Ecuador,
etc.)
Ahora existe la tendencia universal de la
privatización bien llevada en todos los
países, haciendo hincapié en los
subdesarrollados, para convertir en cada vez
más pequeño el poder del Estado y
con lo que las arcas nacionales de los
contribuyentes no se verán vaciadas por
los miles de políticos corruptos y
menguado, en gran manera, el poder del
papá Estado.
Mientras los países desarrollados
tienen una vida holgada con más de 36 mil
dólares per-cápita por año,
nosotros nos consumimos en huelgas
desestabilizadoras, odiosas, improductivas y
largas, como la ocurrida en la Universidad
Autónoma de México con más
de 10 meses de duración y solucionada, a
Dios gracias, verticalmente o sea por medio de
la fuerza.
Para cualquier gobierno es cosa fácil
aumentar todos los salarios, poniendo a trabajar
irresponsablemente la maquinita de hacer
billetes y sin ningún respaldo, por lo
que vendría una situación
caótica como en Ecuador, sucediendo esto
sólo en los países populistas,
demagogos y corruptos.
¡Cavilemos y pongamos los pies en la
tierra!