La
subasta se quedó a medias
El Gobierno no pudo
terminar el proceso de privatización de
ingenios, porque a los inversionistas no les
pareció atractivo comprar todas las
acciones del ingenio Jiboa. En la subasta,
Chanmico se vendió totalmente
- Lourdes
Méndez
- El
Diario de Hoy
El
proceso de privatización de ingenios no
se pudo concluir en la reciente subasta
azucarera. El Gobierno, que había
decidido vender las acciones que poseía
en Chanmico y Jiboa, sólo pudo traspasar
al inversionista la totalidad de las acciones
del primer ingenio.
La demanda del
público se volcó totalmente sobre
Chanmico, de tal forma que las seis mil 752
acciones se vendieron como "pan caliente". La
transacción duró menos de una
hora.
La suerte fue diferente
para el INJIBOA. El inversionista sólo
decidió comprar 360 acciones de un total
de 571 mil 889 acciones. Obviamente, el resto de
las acciones prosigue en manos del Gobierno,
representado por la Corporación
Salvadoreña de Inversiones
(CORSAIN).
Por lo anterior, el
denominado proceso de privatización de
ingenios y plantas de alcohol, iniciado mediante
la aprobación de dicha Ley en agosto de
1994, aún no concluye.
El objetivo de la Ley es
claro: permitir que los ingenios azucareros
queden operando en un 100% en manos del sector
privado.
La privatización
Bajo ese contexto, el
Instituto Nacional del Azúcar (INAZUCAR)
tenía que vender los cuatro ingenios que
administraba: El Carmen, La Magdalena,
Chaparrastique y Chanmico.
Sin embargo, logró
vender los tres primeros, mientras Chanmico lo
traspasó totalmente a manos privadas
hasta el 2 de marzo de este año, tras
vender el 3.80% de las acciones que
tenía. La privatización de dicho
inmueble arrancó en 1997.
Pero, además de
INAZUCAR, CORSAIN administra el ingenio Jiboa.
La entidad estatal aún es dueña
del 29% del valor total del inmueble.
Ingresos
percibidos
Por la venta de las siete
mil 112 acciones, el Estado percibió 616
mil 719 colones. Los recursos se destinan al
Fondo General de la Nación, que es
manejado por el Ministerio de
Hacienda.
Queda pendiente de
colocarse el remanente de las acciones que
aún posee el Gobierno en el
INJIBOA.
Pero, ¿cuál
fue la razón porque no se vendieron todas
las acciones? Mario Enrique Olivares,
coordinador del proceso de privatización,
explicó dos razones de peso: la
caída de los precios internacionales del
azúcar y el desorden en el mercado
interno generado por el ingenio El
Carmen.
"Esos fueron los motivos
por los cuales el inversionista está
temeroso en la agroindustria azucarera",
recalcó Olivares.
No obstante, ambas causas
son consideradas coyunturales. El Gobierno
espera que en los próximos tres meses las
condiciones en el mercado (interno y externo)
hayan mejorado.
¿Por
qué en los subsiguientes tres meses? Se
prevé ese plazo porque hasta entonces la
Ley de privatización permite al Gobierno
montar una nueva subasta pública. Se
espera para entonces tener
éxito.
La venta, paso a
paso
Mario Olivares
explicó que el primer lote de las
acciones de Chanmico se vendió a
¢90.50 cada una. El precio base por
acción era de ¢73.17. Subió
un poco, por la puja de los
inversionistas.
La misma suerte en el
precio no le sonrió al resto de acciones.
Es decir que un mil 752 acciones se vendieron al
precio base (¢73.17).
De esa forma, se
cerró con broche de oro el traspaso de la
propiedad al sector privado: los inversionistas,
dijo Mario Olivares.
El caso de
INJIBOA
Las expectativas de
venderlo todo se frustraron cuando al abrir el
primer lote de acciones del INJIBOA, los
inversionistas pidieron a CORSAIN partir el
lote.
La entidad estatal
accedió poner a "puja" u oferta,
sólo dos mil 500 acciones. De ellas,
sólo compraron 360 acciones al precio
base. Es decir, ¢100.17 por cada una. Al
final se cerró la subasta. Quedaron
pendientes para la futura venta 571 mil 529
acciones, que por ahora siguen en manos del
Gobierno
Olivares explicó
que en el caso del INJIBOA, CORSAIN
tendrá que ordenar una nueva
auditoría externa para que determine, en
ese momento, cuál es el precio base que
tendrá cada acción.
Sin embargo, para evitar
que en la futura venta queden acciones, lo ideal
es que la Asamblea Legislativa reforme la Ley de
Privatización, dijo Olivares.
La razón: autorizar
que se vendan las acciones a precio de mercado y
no al valor contable, que las hace más
caras.