Morgan
Bojórquez detrás de los
datos
La población lo conoce como el
hombre que no se equivoca en dar sus
proyecciones en cuanto al ganador de las
elecciones. Morgan Bojórquez no
sólo guarda experiencias profesionales,
sino también personales
- Alejandra
Salcedo
- El Diario
de Hoy
Cuando
se avecinan las elecciones, los televidentes
saben que estará Morgan Bojórquez
con su computadora haciendo los cálculos
para determinar quién ha sido el ganador
del proceso, con un margen mínimo de
error.
A sus 49 años de edad es un todo un
profesional en la materia, desde 1967 trabajaba
con computadoras, en el 75 manejaba el correo
electrónico y diez años más
tarde accesaba a internet. Se graduó de
ingeniero electrónico con
especialización en comunicaciones y
computadoras. Estudió una maestría
de ingeniería en computación, otra
en finanzas y tiene conocimientos avanzados de
mercadeo. Su preparación le sirvió
para trabajar en el Consejo Central de
Elecciones (CCE), montando un proyecto que
daría información de los
resultados del proceso en los comicios
presidenciales de 1984, cerca de las diez de la
noche.
"Desafortunadamente por intereses
políticos, renuncié a las seis de
la tarde de ese día. Había
partidos que querían manipular los
resultados. Mis palabras fueron: 'Como
profesional y salvadoreño renuncio antes
de avalar cualquier cosa que los
políticos quieran", cuenta
Bojórquez.
Asegura que eso le trajo frustración,
pero tres años más tarde cuando
era ejecutivo de Canal 12, su socio Jorge
Zedán le pidió que hicieran algo
como medio de comunicación para informar
en las elecciones, lo cual le pareció
buena idea. Sin embargo, Bojórquez lo
define con palabras de su propia esposa: "Esta
era la oportunidad para mostrar lo que no
mostraste en el 84, era tu revancha, para ti fue
un reto y por eso lo hiciste".
Elección tras
elección
Así comenzó la historia del que
ahora se reconoce como el mejor analista de
computación a la hora de dar las primeras
proyecciones de ganadores.
En esos comicios "a las cinco y veinte de la
tarde, dije que Armando Calderón Sol
había ganado las elecciones para
alcaldes, cuando nadie lo esperaba, porque el
PDC siempre ganaba la alcaldía de San
Salvador. Mucha gente no lo creyó".
En 1989 fueron las elecciones presidenciales
en las que competía Armando
Calderón Sol y Fídel Chávez
Mena. Nuevamente, Morgan volvió acertar
el gane del partido ARENA a las 7:35 de la noche
y se equivocó en su porcentaje
sólo por dos centésimas. Sus
cálculos acertaron y eso dio confianza a
la gente para que creyera en sus
cómputos.
Morgan asegura que en 1997, alrededor de las
seis de la tarde dijo que Héctor Silva
ganaba la alcaldía, mientras que el
año pasado proclamó que Francisco
Flores sería el nuevo presidente del
país sin ir a segunda vuelta. Este
año a las seis y diez de la tarde
aseguró que Silva era el ganador de la
alcaldía capitalina.
Así ha venido haciendo sus
cálculos en cada elección, aunque
la memoria histórica de algunos
jóvenes no lo registren, Morgan es
reconocido por muchos políticos y
personas mayores.
"La clave de lo que hago es la una
combinación de saber matemáticas,
estadística, computación,
comportamientos sociológicos de masas y
de conocer el proceso electoral".
Lo sorprendente de Morgan es que su trabajo
no depende del Tribunal Supremo Electoral, el
experto arma su propio programa de
computación y adiestra a jóvenes
estudiantes de universidades que le dan datos
para alimentar su muestreo y hacer
cálculos. "Llamémosle
intuición política, influencia del
Espíritu Santo que de alguna manera me
ilumina, conocimiento de la realidad,
percepción del comportamiento de
votantes, aunado a muestreo de puntos claves y
definidos", manifiesta el experto.
Al cuestionarlo si sería capaz de
cambiarse de cancha para realizar su trabajo y
dar sus cálculos a otros medios que lo
demanden, el analista manifestó: "Claro
que sí, yo soy un profesional. No soy
periodista pero ayudo a que periodistas de
profesión hagan mejor su trabajo. Entre
más sé, tengo más
responsabilidad para entregar".
Una dura experiencia
Hace cuatro años que Morgan no reside
en el país, se fue para Miami porque su
hijo se convirtió en uno de los mejores
peloteros en El Salvador y quiso darle una mejor
oportunidad, a él y a toda su familia.
Sin embargo, ahora reconoce que eso sólo
fue un pretexto porque luego vino una
situación que cambió su manera de
ver la vida. A Morgan Bojórquez le dio
cáncer del sistema linfático hace
un año y cuando se hizo presente para las
elecciones pasadas, tenía mes y medio de
habérselo detectado. "Venir aquí
fue como un reto para mí, porque estaba
viviendo el día a día", dice
Morgan , quien se presentó con una
condición física y mental muy
decaída, pero ahora después de
varios meses de quimioterapia "estoy
curado".