- Memorias
de la calle del tuerto
- Te echo menos de
menos...
- Querido Miguel:
Sé que hace días que no te
he escrito, y te pido perdón por ello,
verás que estoy tan ocupada aquí
con la Universidad, aprender el idioma, resolver
mi situación legal... en fin tantas
cosas...
Por Daniel
Rucks del Bo
Me
has llamado a casa y he escuchado tus mensajes
donde me dices que me quieres, que me
extrañas tanto, que te hago falta. Yo
sé lo difícil que es...
Después de tres años de noviazgo
separarnos así... Tú quedarte
allá en El Salvador y yo aquí en
los Estados Unidos, nos juramos esperarnos por
siempre pero... no sé cómo
empezar... Tal vez se resuma en esta frase si te
digo que te echo menos de menos...
No sé que ha pasado en mí, pero
después de cinco meses de no vernos, como
que me han hecho cambiar un poquito, no es que
no te quiera, no, es simplemente que te echo
menos de menos, ya no es la misma
desesperación por esperar tu llamada
telefónica o tus cartas.
Aquí ya he hecho buenos amigos y
amigas, la universidad, el college como le
llaman ellos es lindo y me va bien...
Entre estos amigos hay uno, que se llama
Patrick, que es compañero de estudios en
algunas materias, y trabaja de bombero
voluntario, es de aquí, de Virginia, y me
ha invitado a salir y hemos ido al cine, y te
conté lo del día que fuimos a
conocer la discoteca? La pasamos re bien, y
Patrick estaba ahí, y yo me zafé
un tobillo al tropezar en las "stairs" y
él me lo arregló, como sabe de
primeros auxilios... vieras qué
dolor!!!
Al respecto de esto quería escribirte,
con Patrick hemos desarrollado una linda amistad
y creo que por respeto, no es conveniente que
nosotros, me refiero a tú y yo, sigamos
alimentando una ilusión, que creo no va a
ser, acordate que yo voy estar aquí tres
años más y según me dijo
papá no creo que vuelva para Navidad, por
eso de la situación económica.
En fin, Miguel, lo que te quiero decir es que
creo que no fue la mejor idea esa de jurarnos
amor eterno antes de partir, creo que es mejor
que cada uno viva su vida tal como lo
hacíamos antes de conocernos y
después... quién sabe, el futuro
da tantas vueltas y lo conocemos tan poco...
No quiero que estés triste, yo te
conozco y sé que esta carta, te va a
entristecer, pero cuentas conmigo para todo como
tu amiga de siempre...
Ojalá me entiendas.
Lucía.