Cápsulas de
sabiduria
Una cápsula al día no hace
daño, porque si no te puedes atragantar
un libro (ni siquiera un breve relato) entonces
tal vez debas comenzar poco a poco, con
pequeñas e ingeniosas frases que dejaron
para la posteridad (es decir, para nosotros) los
personajes célebres de la
Historia.
Por Telena
Ibarra
Confucio,
Victor Hugo, Van Gogh, San Agustin, todos
tuvieron algo que decir. Las dijeron a su modo y
en su momento, y es por eso que algunas son
amargas, poéticas, sabias y otras
curiosas. Nunca falta aquella frase que resume
un hecho de la historia, la que resulta
más fácil de recordar que el hecho
en sí como "Yo acuso" de Emilio Zola o la
frase que todos recordamos pero no sabemos el
autor como "Pienso, luego existo" de René
o Renato Descartes. Por cierto, Descartes fue
quien dijo que la lectura de todo buen libro es
como una conversación con los hombres que
lo han escrito.
Libros de frases te puedes encontrar con una
gran variedad. Está el típico
libro de frases como "Frases célebres" de
Migal, pero también están los
libros de frases históricas como "Frases
que han hecho Historia" de Carlos Fisas y su
contraparte "Grandes mentiras de la Historia",
de Pedro Voltes. Claro que si visitas el
internet te puedes topar con sitios como El
Frasero.
Personalmente, me agradan aquellas
cápsulas que hacen crecer mi
espíritu y desear ser mejor. Porque ya lo
decía Aristóteles: "Sólo
hay un principio motriz: el deseo". Sin deseos
la vida no tiene impulso, sino ya lo dijo Gustav
Flaubert: "Un alma se mide por las dimensiones
de sus deseos". Y si no los cumples es peor.
"Todo deseo estancado es un veneno", dijo Andres
Maurois.
Pero si tu voluntad no es suficiente para
alcanzar tus deseos entonces hazle caso a Benito
Juárez: "Hay que seguir la lucha con lo
que podamos hasta que podamos" porque "Los que
renuncian son más numerosos que los que
fracasan", como dijo Henry Ford. Doris Lessing
agregó de su cosecha: "El talento es algo
corriente. No escasea la inteligencia, sino la
constancia".
Como sea, sería bueno intentar leer
algo tan breve como una frase una vez al
día. No te desanimes y si lo haces
recuerda lo que dijo Gandhi: "No debemos perder
la fe en la humanidad, que es como el
océano: no se ensucia porque algunas de
sus gotas estén sucias".