30 Grandes
éxitos de Roberto Carlos
Es una recopilación de las
canciones que hicieron famoso al artista
brasileño a lo largo de su
carrera
- Redacción
Escenarios
- El Diario
de Hoy
Roberto
Carlos ha escrito a lo largo de su experiencia
profesional las páginas más
brillantes y emotivas de la música
popular, tanto en inglés como en
español.
Para abrir el siglo, el artista ofrece un
resumen de su carrera musical, que desde sus
comienzos tuvo influencias del rock and roll,
hasta las últimas grabaciones en las que
junto al amor y los problemas sociales y
religiosos fueron las temáticas
principales.
Una de las características de estos
temas es que han dejado de ser simples
melodías para convertirse en himnos o
testimonios de la más variada experiencia
humana.
Las canciones "La distancia", "Detalles", "El
gato que está triste y azul",
"Emociones", "Un millón de amigos",
"Propuesta", "Cama y mesa", "Amada amante" y
otras, encierran no sólo recuerdos, sino
una historia reciente y cotidiana, como un
diario escrito escrito y cuyas páginas
devuelve el tiempo pasado para hacerlo nuevo,
válido y presente.
La recopilación de este álbum
doble no es más que la grandeza de un
artista que ha hecho historia y seguirá
haciéndola en los siglos venideros.
Su infancia
Roberto carlos vino a este mundo el 19 de
abril de 1943 en Cachoeiro de Itapemirim, a 400
kilómetros de Río de Janeiro.
A los seis años ya cantaba en emisoras
de radios locales los éxitos de los
cantantes brasileños de la época.
Así fue como sentó sus
raíces, junto a algunas lecciones de
piano en el conservatorio de la zona y algunos
sueños por cumplir.
En 1957, la familia se traslada a Río
de Janeiro, ciudad donde Roberto Carlos forma
una grupo musical, desempeñándose
como líder, tanto que un locutor radial
lo bautizó como el "Elvis
Brasileño".
La primera canción que grabó se
llamaba "Loco por ti", que se convirtió
en un éxito inmediato y su camino a una
larga carrera apenas comenzaba.
Los años sesenta
Después de la grabación de su
álbum "Loco por ti" en 1961, Roberto
Carlos empieza a conocerse fuera de Río
de Janeiro y Sao Paulo. Con su nuevo disco
"Splish Splash" se convierte en uno de los
artistas más jóvenes y populares
de la época. Al año siguiente
lanza "Está prohibido fumar", que luego
se convertiría en clásico de la
música brasileña.
En 1965 lanza el álbum "Jovem guarda",
produciendo una revolución musical con el
sencillo "Quiero que todo se vaya al infierno",
un mensaje audaz para aquellos tiempos, pero fue
bien recibido porque era el cantante de la
juventud.
El artista estaba en su mejor apogeo, tanto
que su fama llegó a Francia y su
última producción "Roberto Carlos
a ritmo de aventura" lo introdujo al mundo del
cine y al siguiente se estrenaba la
película "Roberto Carlos y el diamante
rosa". Además, viajó a Italia para
presentarse en el festival de San Remo en el que
consiguió el primer lugar.
Los años setenta
En esos años, Roberto Carlos
lanzó una nueva producción con el
tema "Jesús CRisto", con el cual cambiaba
la imagen que el público tenía de
él. Sus ventas rompieron récords
en Brasil y alcanzaba discos de oro y platino,
siendo así el primero en alcanzar
más del millón de copias
vendidas.
En esta década impulsó la
campaña en favor del año
internacional del niño y tiempo
más tarde sonó su éxito
"Amigo", la canción que recibió al
Papa Juan Pablo II en su visita a
México.
Ochentas y noventas
Roberto Carlos graba un álbum en
inglés, recorriendo así
países europeos y americanos.
Después se lanzaron en español,
italiano, francés y portugués. Por
esos años estrenó "Cama y mesa" y
con ello inauguró la lista de
éxitos de la nueva década,
alcanzando a ser el número uno en las
emisoras de radio de la Península
Ibérica. En la producción
"Emociones" aparece más romántico
que nunca y sus fanáticas aumentaron cada
día más, tanto que el
Canecão, el lugar tradicional donde
había dado los conciertos había
quedado pequeño.
En 1991, Roberto Carlos celebró su
cumpleaños número cincuenta con un
concierto benéfico. Su álbum 34,
lanzado en 1992 mantuvo la línea
romántica e incluyó una
versión con influencias de
"urban-country" de "Dicen que un hombre no debe
de llorar".
El año pasado lanzó su
álbum en portugués "Mensajes" y
después de treinta años
componiendo e interpretando temas sociales y
religiosos, Roberto Carlos presentó esta
vez sus experiencias y espiritualidad.