Lunes 13 de marzo

























Anfitriones de la educación

Desde su fundación en octubre de 1999, el Museo "Tin Marín", ubicado en el parque Cuscatlán en San Salvador, se ha convertido en un centro de entretenimiento interactivo para la niñez salvadoreña.

Ricardo Guevara
El Diario de Hoy
Fotos EDH/Maritza Santos

Recorrer las instalaciones del "Tin Marín" en compañía de un grupo de inquietos estudiantes de primaria o secundaria podría ser un verdadero dolor de cabeza para cualquier guía inexperto.

Su labor se complica cuando se debe explicar de una forma clara, sencilla y detallada el funcionamiento de una distribuidora de energía eléctrica, el proceso de reciclaje de papel (ubicado en el pabellón de Guanaquín de EL DIARIO DE HOY) o cómo funciona la televisión, entre otras actividades.

Además, a cada minuto hay que estar pendiente de tratar de mantener la atención de cada visitante, involucrándolo en las tareas que realizan.

Desde que fue inaugurado hasta la fecha, la institución ha recibido unos 25 mil visitantes.

"El guía debe ser capaz de mantener entretenidos a los niños y las niñas durante el recorrido y sobre todo lograr que se sientan cómodos en el museo, ya sea a través de juegos o de dinámicas grupales", dice Silvia Beatriz de López, coordinadora del museo.

En la actualidad existen 102 muchachos de centros de estudios superiores que realizan su servicio social en el lugar (85 son mujeres), la mayoría proviene de las universidades "José Matías Delgado", Tecnológica y Francisco Gavidia.

"Hace seis meses iniciamos el programa de servicio social en el museo, en el que a traves de una capacitación previa los muchachos ejercen una labor de entretenimiento, educativa, creativa y experimental", dice el licenciado Luis Croquer, director del lugar.

Mágico recorrido

"¡Hola, bienvenidos a las instalaciones del Tin Marín, en donde podrán aprender y observar sobre una variedad de temas de interés general. Aquí encontrarán mucha diversión, juegos y actividades diseñadas para los niños", anuncia uno de los guías mientras da la bienvenida a un grupo de visitantes.

A continuación inicia el recorrido por las instalaciones, en donde los edecanes hacen uso de sus conocimientos educativos y culturales sobre lo que expone el museo.

Vestidos con camisas blancas deportivas con el logo impreso del museo, pantalones de lona y con una enorme dosis de alegría y optimismo, los muchachos responden a las preguntas de los visitantes.

"Una de nuestras principales responsabilidades, además de servir como guías de los niños, es conocer y aprender como tratar a los niños y sobre todo tratar de formar una amistad sincera y respetuosa entre nuestros compañeros", señala la guía Carla Rodríguez.

Una de las características de los jóvenes estudiantes es que todos irradian alegría y optimismo.

"Nosotros tratamos de que no pasen aburridos en el museo, que hagan las preguntas que quieran y sobre todo que entiendan cada una de las charlas que se les brindan", manifiestea Carlos Ernesto Paredes, estudiante de la Universidad Tecnológica.

Convivio entre amigos

Todos los meses, en una sala adjunta al museo se realizan convivios amistosos, en los que se entregan diplomas y reconocimientos especiales a los jóvenes que se han destacado.

Además, en todas las reuniones hay juegos, música infantil, juvenil, bromas, baile, entrega de pases de cortesía para los cumpleañeros, camisetas, botones promocionales, etc.

Asimismo cada mes se entregan diplomas a los guías más creativos, dinámicos, originales, puntuales y simpáticos.

En las reuniones no existe lugar para el aburrimiento ni la tristeza.

Pero no todo es diversión y entretenimiento, ya que existe un reglamento interno que los jóvenes deben respetar. Allí se estipula que no se puede mascar chicle, fumar, beber licor ni faltar sin causa justificada.

Cualquier estudiante universitario puede prestar su servicio social en el museo, pero antes debe someterse a una capacitación teórica y práctica sobre cada uno de los temas educativos que existen en el lugar.

Además se les enseña a perder el miedo a hablar en público, a modular la voz, la expresión corporal y el trato que se le debe dar a los visitantes del museo infantil "Tin Marín".

Horario de atención

De martes a viernes de 9:00 a.m. a12:30 p.m. y de 1:30 a 5:00 pm. Los fines de semana la atención es de 10:00 a.m. a 1:00 p.m. y por la tarde de 2:00 a 6:00 p.m. Los lunes está cerrado.

Aprendizaje constante

Carla Rodríguez, estudiante de comunicaciones

"Desde la primera vez que llegué al museo me enamoré de la labor que realizaría, ya que uno aprende algo nuevo de cada uno de los niños que nos visita".

Carlos Ernesto Paredes, estudiante de Idiomas

"En lo personal me imaginaba que el museo era muy distinto, un lugar en el que uno solo llega a observar, pero la realidad es otra, ya que uno se involucra activamente en cada una de las visitas de los infantes".

Karina Xochilt Calderón, estudiante de comunicaciones

"Esta es una experiencia que no olvidaré, ya que aquí he aprendido mucho sobre como tratar a los niños y como transmitirles algunos conocimientos educativos".


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