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Anfitriones
de la educación
Desde su
fundación en octubre de 1999, el Museo "Tin
Marín", ubicado en el parque
Cuscatlán en San Salvador, se ha convertido
en un centro de entretenimiento interactivo para la
niñez salvadoreña.
- Ricardo
Guevara
- El
Diario de Hoy
- Fotos
EDH/Maritza Santos
Recorrer
las instalaciones del "Tin Marín" en
compañía de un grupo de inquietos
estudiantes de primaria o secundaria podría
ser un verdadero dolor de cabeza para cualquier
guía inexperto.
Su labor se
complica cuando se debe explicar de una forma
clara, sencilla y detallada el funcionamiento de
una distribuidora de energía
eléctrica, el proceso de reciclaje de papel
(ubicado en el pabellón de Guanaquín
de EL DIARIO DE HOY) o cómo funciona la
televisión, entre otras actividades.
Además,
a cada minuto hay que estar pendiente de tratar de
mantener la atención de cada visitante,
involucrándolo en las tareas que
realizan.
Desde que fue
inaugurado hasta la fecha, la institución ha
recibido unos 25 mil visitantes.
"El
guía debe ser capaz de mantener entretenidos
a los niños y las niñas durante el
recorrido y sobre todo lograr que se sientan
cómodos en el museo, ya sea a través
de juegos o de dinámicas grupales", dice
Silvia Beatriz de López, coordinadora del
museo.
En la
actualidad existen 102 muchachos de centros de
estudios superiores que realizan su servicio social
en el lugar (85 son mujeres), la mayoría
proviene de las universidades "José
Matías Delgado", Tecnológica y
Francisco Gavidia.
"Hace seis
meses iniciamos el programa de servicio social en
el museo, en el que a traves de una
capacitación previa los muchachos ejercen
una labor de entretenimiento, educativa, creativa y
experimental", dice el licenciado Luis Croquer,
director del lugar.
Mágico
recorrido
"¡Hola,
bienvenidos a las instalaciones del Tin
Marín, en donde podrán aprender y
observar sobre una variedad de temas de
interés general. Aquí
encontrarán mucha diversión, juegos y
actividades diseñadas para los
niños", anuncia uno de los guías
mientras da la bienvenida a un grupo de
visitantes.
A
continuación inicia el recorrido por las
instalaciones, en donde los edecanes hacen uso de
sus conocimientos educativos y culturales sobre lo
que expone el museo.
Vestidos
con camisas blancas deportivas con el logo impreso
del museo, pantalones de lona y con una enorme
dosis de alegría y optimismo, los muchachos
responden a las preguntas de los
visitantes.
"Una de
nuestras principales responsabilidades,
además de servir como guías de los
niños, es conocer y aprender como tratar a
los niños y sobre todo tratar de formar una
amistad sincera y respetuosa entre nuestros
compañeros", señala la guía
Carla Rodríguez.
Una de las
características de los jóvenes
estudiantes es que todos irradian alegría y
optimismo.
"Nosotros
tratamos de que no pasen aburridos en el museo, que
hagan las preguntas que quieran y sobre todo que
entiendan cada una de las charlas que se les
brindan", manifiestea Carlos Ernesto Paredes,
estudiante de la Universidad
Tecnológica.
Convivio
entre amigos
Todos los
meses, en una sala adjunta al museo se realizan
convivios amistosos, en los que se entregan
diplomas y reconocimientos especiales a los
jóvenes que se han destacado.
Además,
en todas las reuniones hay juegos, música
infantil, juvenil, bromas, baile, entrega de pases
de cortesía para los cumpleañeros,
camisetas, botones promocionales, etc.
Asimismo cada
mes se entregan diplomas a los guías
más creativos, dinámicos, originales,
puntuales y simpáticos.
En las
reuniones no existe lugar para el aburrimiento ni
la tristeza.
Pero no todo
es diversión y entretenimiento, ya que
existe un reglamento interno que los jóvenes
deben respetar. Allí se estipula que no se
puede mascar chicle, fumar, beber licor ni faltar
sin causa justificada.
Cualquier
estudiante universitario puede prestar su servicio
social en el museo, pero antes debe someterse a una
capacitación teórica y
práctica sobre cada uno de los temas
educativos que existen en el lugar.
Además
se les enseña a perder el miedo a hablar en
público, a modular la voz, la
expresión corporal y el trato que se le debe
dar a los visitantes del museo infantil "Tin
Marín".
Horario
de atención
De martes a
viernes de 9:00 a.m. a12:30 p.m. y de 1:30 a 5:00
pm. Los fines de semana la atención es de
10:00 a.m. a 1:00 p.m. y por la tarde de 2:00 a
6:00 p.m. Los lunes está cerrado.
Aprendizaje
constante
Carla
Rodríguez, estudiante de
comunicaciones
"Desde la
primera vez que llegué al museo me
enamoré de la labor que realizaría,
ya que uno aprende algo nuevo de cada uno de los
niños que nos visita".
Carlos
Ernesto Paredes, estudiante de Idiomas
"En lo
personal me imaginaba que el museo era muy
distinto, un lugar en el que uno solo llega a
observar, pero la realidad es otra, ya que uno se
involucra activamente en cada una de las visitas de
los infantes".
Karina
Xochilt Calderón, estudiante de
comunicaciones
"Esta es una
experiencia que no olvidaré, ya que
aquí he aprendido mucho sobre como tratar a
los niños y como transmitirles algunos
conocimientos educativos".
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