Abundó
la gente, pero no votantes
Usulután. Poca
delincuencia, muchos curiosos y pocos votantes
marcaron las elecciones de la
ciudad.
- Rosa
Fuentes
- El
Diario de Hoy
A
las dos de la tarde, 26 personas habían
votado en la urna 4826, en Usulután. Fue
un reflejo de lo ocurrido en un proceso
electoral en el que la indiferencia dela
mayoría de ciudadanos fue el aspecto
común.
Los miembros de las juntas
receptoras de votos lamentaron la indiferencia
de muchos usulutecos y agradecieron a quienes
llegaron a emitir el sufragio.
No fue así en todos
los sitios. Algunos centros de votación
permanecieron repletos de personas por la
mañana y no se reportaron mayores
dificultades entre los ciudadanos.
Pero en otras mesas, el
fuerte sol y el calor eran los principales
acompañantes de quienes estaban a cargo
de vigilar el proceso.
Algunos ya con experiencia
en esta labor recordaron elecciones pasadas en
las que en la mañana tenían hasta
setenta votantes inscritos.
Desesperados
Efraín Rosa
Roldán, presidente de la Junta Receptora
de Votos en la urna 4868, consideró
desesperante la falta de votantes.
"No sé qué
pasó. A lo mejor algunos ni conocieron a
los candidatos", expresó.
Maura Rocío
Guerrero Fuentes, de otra junta receptora,
opinó que "nunca se había visto
tan poca cantidad de electores". Sin embargo, la
zona destinada a las urnas electorales
permanecía llena. Según Guerrero,
la mayoría eran curiosos que sólo
llegaban a observar pero no votaban.
Ventas y
policías
Más de 800 agentes
d ela Policía Nacional Civil fueron
destacados en diferentes lugares de
Usulután. Gracias a ello, según el
subcomisionado Julio Marroquín Vides, los
delincuentes no pudieron provocar
desórdenes. No se reportaron capturas.
Fue el lado positivo. Lo que muchos usulutecos
lamentaron fue el desorden comercial provocado
por vendedores ambulantes que se instalaron en
los alrededores de los puestos de
votación.
"No estamos en contra de
que vendan, pero vea los basureros por todas
partes", dijo una madre de familia, quien
lamentó la falta de sitios para arrojar
desechos.