Lunes 13 de marzo


Lo intentó, pero...
Día ajetreado

Durante el día de elecciones, Cardenal y sus acompañantes tuvieron momentos de euforia y tristeza. Fueron un centro de atención para sus adversarios, pero no se amilanaron y mantuvieron su sonrisa.

Ciro Granados
El Diario de Hoy

- ¡Patria sí, comunismo no!

- ¡El pueblo, unido, jamás será vencido!

- ¡Silva, Silva, Silva!

- ¡Cardenal, Cardenal!

La turba roja está enardecida. Los areneros tampoco se dejan. Y en el pabellón de la Feria Internacional, donde Luis Cardenal ha llegado acompañado de su equipo, los ánimos comienzan a caldearse.

De nada parece servir el agua bendita que algunas chicas de ARENA lanzan a sus opositores. El grupo de efemelenistas sigue a Cardenal hacia donde éste se dirige. Las escenas siguen: gritos, consignas, abucheos y aplausos.

Son las 10:40 de la mañana y Cardenal se dispone a votar. En la urna 123 de la Feria, un grupo de periodistas se agolpa para lograr las mejores imágenes.

El candidato entrega su carné y espera unos minutos hasta que le dan las papeletas. Justo en ese momento se arma otro desorden. Esta vez son camarógrafos y fotógrafos quienes no lo dejan pasar.

El tumulto aumenta y Cardenal debe ingeniárselas para que no lo lancen al suelo. Los "flashes" son disparados a más no poder. A las 10:45, Cardenal levanta sus papeletas. El voto no fue secreto.

El arenero sale de prisa porque la multitud le apretuja. Olvida retirar su carné, firmar y mancharse el dedo.

Día de recorridos

Cinco horas antes del tumulto, la familia Cardenal abandonó el lecho. Se arregló y se dirigió a la iglesia San Antonio de Padua.

Llevan consigo a la virgen de Fátima. La familia escucha el sermón y solicita que el párroco Hilario les bendiga la imagen.

Después de la ceremonia desayunan tamales, café o jugo de naranja. Y luego salen divididos en dos grupos. Julia Regina va a visitar centros de votación y su esposo, a dos entrevistas.

La esposa del candidato comienza su gira en la Escuela República del Brasil, donde llega en caravana y saluda a sus correligionarios.

Cantan la marcha de ARENA y aplauden mientras recorren los pasillos. De pronto, un abogado arenero les "recomienda" que no canten el himno porque eso es propaganda.

La mañana se vuelve rutinaria. Cardenal se une al grupo y visitan otros centros de votación.

En la tarde sigue la misma historia.

En cada centro donde llega el arenero los seguidores de su partido aplauden. En cambio, los efemelenistas lanzan sus vítores a Silva... y también algunos objetos. Julia Regina salió "sorteada" con un semillazo de jocote.

Durante las giras se encuentran con Rafael Montalvo (PAN) y Marta Castro (PCN) y aprovechan para saludarse. Más fotos.

Cuando las urnas han cerrado, Luis Cardenal se marcha a un hotel capitalino.

- ¿Y aquí, qué ondas?

- No sé, no sé. Supongo que a descansar, responde.

A esa hora, los areneros han comenzado a tener malas noticias sobre los resultados para la alcaldía.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'00] [Portada] [Planeta Alternativo]