Lo
intentó, pero...
Día
ajetreado
Durante el día
de elecciones, Cardenal y sus
acompañantes tuvieron momentos de euforia
y tristeza. Fueron un centro de atención
para sus adversarios, pero no se amilanaron y
mantuvieron su sonrisa.
- Ciro
Granados
- El
Diario de Hoy
-
¡Patria sí, comunismo no!
- ¡El pueblo, unido,
jamás será vencido!
- ¡Silva, Silva,
Silva!
- ¡Cardenal,
Cardenal!
La turba roja está
enardecida. Los areneros tampoco se dejan. Y en
el pabellón de la Feria Internacional,
donde Luis Cardenal ha llegado acompañado
de su equipo, los ánimos comienzan a
caldearse.
De nada parece servir el
agua bendita que algunas chicas de ARENA lanzan
a sus opositores. El grupo de efemelenistas
sigue a Cardenal hacia donde éste se
dirige. Las escenas siguen: gritos, consignas,
abucheos y aplausos.
Son las 10:40 de la
mañana y Cardenal se dispone a votar. En
la urna 123 de la Feria, un grupo de periodistas
se agolpa para lograr las mejores
imágenes.
El candidato entrega su
carné y espera unos minutos hasta que le
dan las papeletas. Justo en ese momento se arma
otro desorden. Esta vez son camarógrafos
y fotógrafos quienes no lo dejan
pasar.
El tumulto aumenta y
Cardenal debe ingeniárselas para que no
lo lancen al suelo. Los "flashes" son disparados
a más no poder. A las 10:45, Cardenal
levanta sus papeletas. El voto no fue
secreto.
El arenero sale de prisa
porque la multitud le apretuja. Olvida retirar
su carné, firmar y mancharse el
dedo.
Día de
recorridos
Cinco horas antes del
tumulto, la familia Cardenal abandonó el
lecho. Se arregló y se dirigió a
la iglesia San Antonio de Padua.
Llevan
consigo a la virgen de Fátima. La familia
escucha el sermón y solicita que el
párroco Hilario les bendiga la
imagen.
Después de la
ceremonia desayunan tamales, café o jugo
de naranja. Y luego salen divididos en dos
grupos. Julia Regina va a visitar centros de
votación y su esposo, a dos
entrevistas.
La esposa del candidato
comienza su gira en la Escuela República
del Brasil, donde llega en caravana y saluda a
sus correligionarios.
Cantan la marcha de ARENA
y aplauden mientras recorren los pasillos. De
pronto, un abogado arenero les "recomienda" que
no canten el himno porque eso es
propaganda.
La mañana se vuelve
rutinaria. Cardenal se une al grupo y visitan
otros centros de votación.
En la tarde sigue la misma
historia.
En cada centro donde llega
el arenero los seguidores de su partido
aplauden. En cambio, los efemelenistas lanzan
sus vítores a Silva... y también
algunos objetos. Julia Regina salió
"sorteada" con un semillazo de
jocote.
Durante las giras se
encuentran con Rafael Montalvo (PAN) y Marta
Castro (PCN) y aprovechan para saludarse.
Más fotos.
Cuando las urnas han
cerrado, Luis Cardenal se marcha a un hotel
capitalino.
- ¿Y aquí,
qué ondas?
- No sé, no
sé. Supongo que a descansar,
responde.
A esa hora, los areneros
han comenzado a tener malas noticias sobre los
resultados para la alcaldía.