FMLN
lamenta mensaje de Flores
Fabio Castillo
manifestó su descontento por el mensaje
semanal del presidente Flores
- Alejandra
Salcedo
- El
Diario de Hoy
"Hay cosas que
decepcionan. Creemos que el mensaje del
señor Presidente de la República
no es un mensaje de jefe de Estado", dijo ayer
en una conferencia de prensa el coordinador
general del FMLN, Fabio Castillo.
El dirigente
aseguró que las palabras de Francisco
Flores son de "un militante político
desesperado que subliminalmente está
queriendo engañar a la población
haciendo un llamado al voto por un
partido".
Francisco Flores, en su
mensaje a la nación transmitido el
sábado y el domingo en los medios de
comunicación, llamó a la
ciudadanía a votar en contra de los
huelguistas y los que alteran el orden
público. Esto se da dos días
después de que el Gobierno se sentara a
negociar con los médicos y sindicalistas
del Seguro Social, que mantuvieron una huelga
por más de tres meses.
"Aún hoy hay
quienes piensan que pueden detener nuestra
decisión de elegir un futuro mejor y nos
amenazan con acciones violentas, huelgas y
desórdenes.
"Si el 12 de marzo no vas
a votar, permitirás que ganen los que
piensan que la violencia y el desorden son la
solución. A aquellos que escogen la
violencia demostrémosles una vez
más que están equivocados",
éstas fueron las palabras del presidente
Flores.
Para Fabio Castillo, el
papel de un jefe de Estado es "representarnos a
todos por encima de toda diferencia
política", y esto implica "simplemente
llamar a la población a
votar".
Para el partido FMLN, no
es más que una medida de
desesperación de parte de ARENA, pero "de
todas maneras lo democrático es aceptar
las decisiones del pueblo", manifestó
Castillo.
Al cuestionarlo sobre que
parte del discurso del presidente Francisco
Flores no había sido representativo de
toda la población, Castillo
manifestó: "Todo el discurso, de
principio a fin, es un mensaje subliminal hacia
la población".
Fabio Castillo
también denunció algunas
irregularidades en el proceso electoral que
fueron superadas por su propia gente. Fue claro
en decir que no quería acusar a nadie y
esperaba que los errores, como las urnas a
deshora, no hayan sido cometidos de mala
fe.